El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) proyectó que en el primer trimestre de 2026 existe probabilidad de ocurrencia de precipitaciones superiores a las normales solamente en el NOA y el sur de la Patagonia, mientras que sería normal en el resto del territorio nacional.
De todas maneras, el informe trimestral del SMN aclara que “se observan regiones donde las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos indican diferencias en cuanto a las probabilidades en el pronóstico estacional”.
“En condiciones neutras del Fenómeno El Niño Oscilación del Sur (ENOS) y en zonas sin otros forzantes, se espera que el comportamiento responda a la probabilidad del 33,3% en cada categoría”, añade.
Se trata de una aclaración clave, porque mientras que el equipo técnico del SMN considera que la fase ENSO sigue siendo neutra, otros centros climáticos ya la categorizaron como una “Niña” de corta duración.
Tal es el caso, por ejemplo, de la agencia meteorológica de EE.UU. (NOAA por sus siglas en inglés), que considera que nos encontramos en una fase “Niña” que podría extenderse por unos o dos meses para ingresar luego en un estado “Neutro”.
En lo que respecta a las temperaturas, el pronóstico del SMN prevé valores superiores a los normales sobre la región de Cuyo, La Pampa, Buenos aires y sur del Litoral, mientras que sería normal a superior a la normal en el resto del país, con excepción del sur de la Patagonia.
Al respecto, para poder realizar una evaluación relativa del pronóstico trimestral, es útil tener en cuenta cuáles son los rangos esperados de lluvias y temperaturas en el período en el territorio argentino, tal como se puede ver en los siguientes mapas.
Vale remarcar que el pronóstico trimestral del SMN no indica valores de precipitaciones proyectadas ni su variabilidad a lo largo del trimestre. Debe tenerse en cuenta además que las previsiones climáticas se refieren a condiciones promedio en grandes extensiones geográficas durante un período y no contemplan detalles de los eventos de escala intra-estacional, como por ejemplo intensidad de sistemas frontales, olas de calor, bloqueos y otros condicionantes del “tiempo” que producen aumento o disminución de la precipitación y la temperatura (todos ellos de corta duración).
El pronóstico climático trimestral se realiza sobre la base del análisis de las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos nacionales, sumado al análisis de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas.







