Las exportaciones de carne vacuna de Argentina a Estados Unidos vienen creciendo de forma significativa, al menos hasta los anuncios de los nuevos aranceles.
En el primer bimestre de este año se embarcaron a ese destino 7.200 toneladas, lo que significa un crecimiento en volumen de 141% con relación al mismo período del año pasado. Eso significó un ingreso al país de 50 millones de dólares. El crecimiento en divisas fue de 188%.
El valor promedio por tonelada en los dos primeros meses del año fue de 7.200 dólares, pero según referencias de los exportadores de carne en marzo se hicieron negocios a 8.000 dólares. Esto indica un salto interanual por tonelada de 45%.
Estados Unidos es el quinto destino de la carne argentina. Allí se envió el 8% del total exportado en lo que va del año.
La Argentina tiene una cuota de 20.000 toneladas, por la que hasta ahora no pagaba aranceles. Los referentes de la industria cárnica consultados prefirieron no opinar al respecto hasta que no se tengan más precisiones respecto de las posiciones arancelarías que se verían afectadas.
En principio se calcula que esa cuota quedaría gravada con la nueva tasa de acceso a ese mercado. Pero no hay nada claro. No se sabe tampoco si lo que se vende por fuera de ese cupo y que ya paga 26,4% de arancel debería pagar el 10% adicional anunciado esta semana.
En la industria tampoco está claro si eso se va a descontar del precio de la tonelada o si ese sobre costos se va a cargar en el valor que pagan los consumidores estadounidenses.
El punto es que ese país tiene un déficit histórico de carne vacuna. Si no convalida los valores del mercado mundial es probable que se le recorte el ingreso de mercadería y eso haga subir los valores de la carne al público.
Sucede además que los exportadores de Sudamérica tienen menos carne para vender. Eso supone que harán valer su condición en el mercado y pedirán que el arancel se agregue al precio vigente.
Lo que sí se sabe es que este año, de acuerdo con la estimación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción de carne vacuna lo hará en 4%, al tiempo que deberían aumentar 20% sus importaciones.
Las necesidades parecen ser mayores del lado de la demanda estadounidense que de los oferentes sudamericanos, pero todo está por verse. Por ahora solo hay ruido y eso no le hace bien al comercio.