El Ministerio de Finanzas de China anunció este viernes que impondrá un arancel del 34% a todos los bienes importados de Estados Unidos a partir del 10 de abril. El organismo, a la par, criticó la decisión de Washington de imponer un 34% de gravámenes recíprocos adicionales a China y consideró la ofensiva de Donal Trump como “inconsistente con las reglas del comercio internacional”.
La réplica de Beijing llegó luego de los aranceles impuestos por la administración estadounidense a los productos de China y de todos los países de la tierra, incluida la Argentina aunque más moderados, de solo 10%.
“China insta a Estados Unidos a cancelar de inmediato sus medidas arancelarias unilaterales y resolver las diferencias comerciales a través de consultas de manera igualitaria, respetuosa y mutuamente beneficiosa”, dijo el Ministerio de Finanzas, citado por Xinhua en un informe traducido por Google .
El ministerio criticó además la decisión de Washington de imponer un 34% de gravámenes recíprocos adicionales a China -lo que eleva los aranceles totales de Estados Unidos contra el país al 54%- por ser “inconsistente con las reglas del comercio internacional” y socavar “seriamente” los intereses chinos, además de poner en peligro “el desarrollo económico mundial y la estabilidad de la cadena de producción y suministro”.
Las autoridades de Beijing, que habían mantenido una tenue relación comercial con Washington durante el primer mandato de Trump, ya había advertido que tomaría “contramedidas decididas” para salvaguardar sus propios intereses después de que la Casa Blanca revelara sus últimos aranceles radicales el miércoles.
Se prevé que los gravámenes mutuos afecten una relación comercial por un valor de 582.400 millones de dólares en bienes en 2024.
Los analistas esperan que las políticas comerciales proteccionistas de EEUU acerquen a China hacia otros socios comerciales. En materia agrícola podrían beneficiarse los países que compiten en los mercados de productos básicos, como Brasil e inclusive la Argentina.