“Con responsabilidad, en la medida en que lo permita el orden fiscal, vamos a continuar con la baja de retenciones”. Con esa frase, que es la misma que repitió en el acto anterior, y en el acto previo a ese, y en todos los actos desde que asumió el cargo, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, volvió a lanzar una promesa que, de tan repetitiva y tan poco precisa, vuelve a abrir interrogantes más que certezas.
Urge que el gobierno de Javier Milei comience a modificar su estrategia en este aspecto de la gestión tan sensible para los productores agropecuarios, porque sin certeza de ningún tipo, todo se resume a creer o desconfiar, y cada vez son más quienes se pasan de un bando al otro, de la credulidad al escépticismo en la medida en que pasan los meses y se consumen las cosechas.
Iraeta, el concuñado de Agricultura, sabe de esa paciencia finita y por eso también indicó, en la ceremonia de apertura de la Expoagro 2026, que el camino de rebajas paulatinas de los derechos de exportación “ya lo hicimos de manera permanente, parcial para algunos productos y total en otros, pero ese es el camino. Este es solo un ejemplo de lo que piensa el gobierno nacional respecto de la carga impositiva al campo”, agregó.

Lo cierto es que, aunque tributen menos que antes, los productores de soja siguen sufriendo un prohibitivo descuento del 24% del valor FOB de sus granos, mientras que las retenciones en el caso de los cereales su ubican ahora entre 7,5 y 8,5%, según el cultivo. En tiempo de suba de costos por los conflictos bélicos, y en tiempo de precios internacionales algo más ajustados que los promedios históricos, la sensación de muchos productores es que el peso de las retenciones sube en vez de menguar.
Por eso es necesario que, aunque sea, el gobierno ponga plazos y objetivos de reducción, en especial para que los productores puedan planear con horizontes más certeros. Esto será vital incluso si lo que se pretende es que los chacareros inviertan en producir más. Es de Perogrullo: ¿Cómo decidirse a comprar un nuevo tractor si nos e sabe si las retenciones van a subir o bajar en el mediano plazo?
Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, parecen todavía inconmovibles frente a esta argumento que es de de sentido común, e Iraeta ha venido a esta reunión, como a todas las demás, como simple vocero de las decisiones que se toman en otro nivel, pese a que el tema impacte de lleno en las políticas agrícolas. Incluso “El abuelo”, como lo apodan al secretario de Agricultura, debe estar tan ansioso como los productores de a pie por este asunto. Ni él mismo debe saber si confiar o dudar de las promesas oficiales de una reducción continua.
“Saben perfectamente todo lo que estamos haciendo por el campo, lo que pensamos del campo”, dijo el alto funcionario, tratando de contagiar entusiasmo en una tribuna cada vez menos entusiasta.
Más tarde, el funcionario destacó “la pasión por la tierra que anida en el corazón de los productores”. Eso no quiere decir que los chacareros coman tierra, eso debe quedar claro.






Realmente es decepcionante la expresión reiterada, y el amor por la tierra de los productores. Propongo que a todas las personas que en el País tienen un Ingreso le realicen una exacción (a todos sin excepción) del 24% por tiempo indefinido, a ver si igualamos el esfuerzo de Los Argentinos, y lo soportan calladamente.