El mismo día en el que tres interesados en presentar una oferta de rescate de la concursada Vicentin SAIC solicitaron documentación relativa a la compañía, el directorio de la misma presentó su renuncia.
Este viernes Bunge por un lado, y Molinos Agro junto a LDC por otro, enviaron un escrito al juez concursal Fabián Lorenzini para solicitar información sobre el estado de situación de la concursada que no está comprendida en los legajos del proceso y resulta indispensable para poder diseñar una propuesta de rescate de la compañía agroindustrial.
El pedido de documentación es por demás detallado y extenso y no sólo abarca a Vicentin SAIC, sino también a las filiales de la empresa en Paraguay y Uruguay, Oleaginosa San Lorenzo y Renopack, entre otras sociedades vinculadas.
ADJUNTO TEXTO ACTUACIONLa documentación solicitada, junto con el informe presentado esta semana por el valuador José López Forastier –que determinó un valor de liquidación estimado equivalente a un 22% del pasivo concursal–, es parte del proceso de “cram down” en curso, en el marco del cual diferentes propuestas pueden competir entre sí para buscar las conformidades necesarias y tomar el control accionario.
En ese marco, este viernes los tres directores titulares de Vicentin, Daniel Oreste Foschiatti, Carlos Alecio Sartor y Fernando Estanislao Bougain, presentaron sus “renuncias indeclinables” a los cargos que ocupaban en la compañía, lo que implica que no tienen obligación de entregar documentación alguna sobre el estado de la empresa.
Renuncia de directores_0001La decisión fue comunicada al juez Lorenzini por medio de una carta en la cual recuerdan que presentaron un recurso extraordinario federal para intentar desactivar el “cram down”, el cual, al depender de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, difícilmente tenga una resolución acorde al tiempo de vida restante que tiene Vicentin en las difíciles condiciones financieras en la que se encuentra.
Si bien los directores habían sido removidos por Lorenzini en abril pasado para poner en su lugar a interventores, los mismos tienen acceso a documentación indispensable para terminar de elaborar un “mapa” del complejo entramado societario de la concursada.
Actualmente Vicentin está funcionando en “terapia intensiva” gracias a los servicios de molienda a fazón prestados a Cargill, Bunge, Viterra, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), LDC, Molinos Agro, Unión Agrícola de la Avellaneda, Amaggi y Commodities (Grupo Grassi).
Sin embargo, los interventores estiman que será necesario destinar entre 12 y 13 millones de dólares cuando finalicen los contratos de procesamiento a fasón, de los cuales aproximadamente ocho millones corresponden a reparaciones y entre cuatro y cinco al pago de salarios y costos asociados a las paradas técnicas de las plantas industriales de San Lorenzo y Ricardone.
La elección de una propuesta de rescate debería lograrse antes de esa instancia, ya que, si no es el caso, es muy probable que la paciencia y buena voluntad de los participantes del negocio agroindustrial se acabe y el destino de compañía concursada sea la quiebra.