Esta semana la Asociación de Productores de Soja de Illinois, EE.UU. (ISG por sus siglas en inglés), realizó un jornada en formato virtual sobre perspectivas de mercado de la oleaginosa.
En el evento Joe Janzen, profesor asociado de Agricultura y Economía del Consumo de la Universidad de Illinois, brindó una conferencia en la materia en la cual se destacan tres gráficos muy útiles para entender la dinámica del sistema de formación de precios de la soja.
El primero refleja la participación del precio del aceite de soja en el valor generado en una industria oleaginosa en la zona central de Illinois, el cual se incrementó de manera sustancial en el último lustro gracias a las políticas de promoción de producción y consumo interno de biodiésel.
Sin embargo, el gráfico también refleja que la mayor participación del aceite de soja en la formación del valor del poroto vino de la mano de una mayor volatilidad, lo que se explica tanto por los cambios de política sobre biocombustibles como por las variaciones en los precios del combustibles fósiles.
Otro aspecto clave es que los precios de indiferencia de la soja –y también del maíz– siguen aumentando en la “zona núcleo” agrícola estadounidense, lo que refleja que los valores de ambos granos continúan sin poder seguirle el ritmo al crecimiento de los costos de producción.
Esa circunstancia, además de evidenciar la necesidad de ajustar costos al máximo sin resignar inversión en tecnología productiva, hace que el negocio tenga un riesgo implícito creciente ante cualquier evento climático desfavorable.
El último gráfico en cuestión muestra que el valor FOB de la soja estadounidense está muy caro con respecto a Sudamérica. Usualmente esa circunstancia suele presentarse entre abril y mayo, cuando el ingreso de la cosecha argentina confluye con la “temporada alta” de embarques de soja brasileña. Pero este año ese fenómeno se adelantó debido a cuestiones de orden tanto geopolíticas como especulativas.
Si bien la soja sudamericana tiene un “descuento” importante con respecto a la originada en EE.UU., el gráfico es útil para observar que la firmeza de los valores actuales se sostiene en la recuperación del FOB estadounidense.








