La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que pueden padecer animales domésticos, silvestres y personas, y en algunos casos terminar en cuadros graves o, incluso, la muerte. De vez en cuando, los portales de noticias ponen el foco sobre ella porque alguna celebridad la contrajo, como recientemente le sucedió a la ex Gran Hermano Silvina Scheffler, pero si llega a las líneas de este sitio es por otra razón.
Por las características que tiene la bacteria Leptospira interrogans, que suele estar presente en la orina de los animales infectados y sobrevive y se disemina en condiciones de humedad y altas temperaturas, el Senasa recuerda que los establecimientos ganaderos deben tener particular cuidado en esta época del año.
Además de las pérdidas productivas, esta zoonosis tan frecuente en zonas rurales, debe también ser prevenida por el peligro que representa para las personas, que en muchos casos pueden presentar cuadros gripales y pueden evolucionar negativamente hacia fallos renales o hepáticos.
Aunque los roedores son sus principales transmisores -tanto en zonas urbanas como rurales-, lo cierto es que la leptospirosis afecta a casi todos los mamíferos, como perros, gatos, caballos, ovejas, cabras, mapaches, zorrillos, ciervos y, desde ya, el ganado bovino.
En este último caso, la infección afecta principalmente a los animales más jóvenes y se produce por el contacto directo con la orina de otros ejemplares infectados o por la exposición a aguas, suelos o superficies contaminadas. La forma más directa de detectarla es a través de las mucosas amarillentas (ictericia) y la orina marrón rojiza (hematuria).
Si bien puede cursarse como cualquier otra enfermedad subclínica, la leptospirosis puede también tener efectos productivos muy concretos, entre los que se destacan: abortos en preñeces avanzadas y nacimientos prematuros, retención placentaria, fallas reproductivas y disminución de la fertilidad y reducción en la producción láctea.
En ese sentido, desde el organismo sanitario difundieron una serie de recomendaciones y medidas preventivas para evitar la aparición y diseminación de esta enfermedad, sobre todo durante el verano, cuando las altas temperaturas y los excesos hídricos son mucho más comunes:
•Vacunar a los animales.
•Aplicar tratamiento antibiótico si correspondiera.
•Utilizar elementos de protección personal (guantes, botas de goma y gafas) en el manejo de los animales, evitando el contacto con orina y otros líquidos corporales.
•Evitar generar condiciones que favorezcan el asentamiento de roedores.
•Realizar un adecuado control de roedores en los predios, galpones, corrales y viviendas.
•Evitar el anegamiento y estancamiento de agua.
•Higienizar regularmente los comederos y bebederos.
Asimismo, como la leptospirosis es una enfermedad reportable, una vez que se detecta el ingreso de la bacteria a un establecimiento -o se sospecha que eso ha ocurrido- es necesario informar a la autoridad sanitaria para evitar su mayor diseminación y advertir a otros productores de la zona.




