El pasado 26 de marzo publicamos en Bichos de Campo un artículo relativo a la sinrazón de pasar un volumen enorme de la cosecha de soja 2023/24 al presente ciclo comercial 2024/25.
Todas las señales de mercado indicaban que, con el ingreso de la nueva cosecha de soja de primera, los precios del poroto caerían fuerte en función del inicio de la fase de “temporada comercial alta” de la oleaginosa.
Una semana después de la publicación del artículo, el precio de la Soja Rosario disponible cayó más de 20.000 $/tonelada, una cifra que, medida en dólares negociados en el mercado bursátil local (MEP), representa una pérdida del orden de 20 u$s/tonelada.
Aún suponiendo que –tal como se evidencia en el mercado de futuros de dólar A3– el gobierno tiene entre manos la implementación de un nuevo esquema cambiario, eso no mejorará el precio de la soja medido en moneda “dura” porque, en todo caso, el tipo de cambio oficial se acercará al valor actual del MEP.
Guardar soja a la espera de una suba del precio en el mercado internacional luce arriesgado primero porque estamos en plena cosecha sudamericana del poroto y, en segunda instancia, porque es muy difícil analizar la situación del mercado global con las políticas disruptivas implementadas por el presidente Donald Trump.
Una de las hipótesis detrás de la decisión de guardar soja “vieja” es que buena parte del remanente es propiedad de dueños de campos que cobran el alquiler en grano físico y gestionan la venta del mismo en función de sus necesidades económicas sin considerar las particularidades presentes en el mercado agrícola. Otra porción puede estar en manos de chacareros poco sofisticados, que se sienten seguros “mirando” el grano guardado en silobolsas, aunque eso represente, en términos financieros y económicos, un perjuicio importante.
En el centro de la provincia de Santa Fe se inició la recolección de los primeros lotes de soja de primera registrando rendimientos superiores a los previstos y que se espera que, con la merma de lluvias, la cosecha cobre fluidez en los próximos días. En tanto, la soja de segunda, que se cosecha a mediados de año, presenta una buena condición con un 64% del área llenando grano, lo que permite sostener la proyección de la cosecha argentina en 48,6 millones de toneladas.
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Indiscutiblemente, al que escribió este articulo jamás lo aprobaron en una mesa de examen de administración de empresas y economías(MENOS!) El secreto de estar aguantando la soja en los silos bolsas….no es el precio manipulado del mercado. El secreto está en el mercado del dinero que se paga y vende: el dolar. Con las nuevas medidas tomadas por Trump, el dolar es in-vol-te-able…O sea la soja se paga en dólares en el mercado internacional y ese precio cuando esto caiga, con las elecciones anticipadas de Milei….veré sonreir a los que aguantaron al soja…y llorar a los que la vendieron antes….