Exponenciar, la empresa de los grandes diarios que organizan la Expoagro, lo había anunciado con bombos y platillos a fines de diciembre que se quedaba con Costa Salguero. Hace algunos días atrás, con llaves en mano, el CEO de esa firma, Martín Schvartzman, firmó el contrato con el gobierno de la Ciudad. El nuevo adjudicatario presentó sus planes y hasta renombró al predio, pero nada indica hasta el momento que la larga disputa por la concesión de Costa Salguero haya llegado a su fin. Todo lo contrario.
Tras una presentación realizada el pasado miércoles, el Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario 11 habilitó la feria judicial para debatir la medida cautelar presentada por La Rural SA, la otra firma que pugna por la explotación del predio y cuya oferta fue desestimada por el Gobierno de la Ciudad a pesar de ser económicamente superior.
Una licitación de 10 años en una zona codiciada de Capital Federal. La propuesta de dos importantes grupos inversores -que a su vez hacen dos grandes exposiciones agropecuarias- y la tentación de sucumbir al “blindaje” periodístico. La batalla legal que mantiene a Clarín y La Nación por un lado, y a La Sociedad Rural Argentina junto a sus socios Eduardo Elsztain y Diego Finkelstein, por el otro, sigue abierta. En el medio, las acusaciones “salpican” al jefe de gobierno Jorge Macri, que aún no ha puesto su firma y ahora también debe esperar lo que defina la Justicia.
“Hemos actuado conforme a la ley, cumpliendo todos los pliegos y hemos hecho una oferta superior. Si fuimos a la Justicia es porque entendemos que se vulneraron nuestros derechos y porque queremos que alguien nos dé un motivo legal para rechazarlo”, expresó un alto directivo de La Rural SA consultado por Bichos de Campo.
Las noticias son alentadoras para el grupo, que acaba de enterarse que la disputa por la licitación de la Costanera Norte sigue abierta y que, en pleno receso, la Justicia evaluará la acción de amparo presentada.
La escalada judicial apunta a suspender la Resolución Conjunta 43/2025, dictada el 19 de diciembre de 2025, mediante la cual el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó a Unión Transitoria de Empresas (UTE), conformada por Publirevistas (La Nación) y AGEA (Clarín) bajo la firma de Exponenciar SA, a explotar hasta 2035 el Sector 5 de Costa Salguero.
La organizadora de Expoagro, Caminos y Sabores y otras ferias había presentado una oferta económica 29% más baja que su rival. Por eso, la decisión de la administración de Jorge Macri fue tildada de “irregular” por el grupo que conforma la Sociedad Rural Argentina, la desarrolladora inmobiliaria IRSA y la productora DF Entertainment, que no abandonan la pulseada por hacerse de un negocio estimado en 65.000 millones de pesos.

Para el “diseño, construcción, mantenimiento, uso y explotación comercial” de ese sector de la Costanera Norte, la licitación establecía un canon base de 120 millones de pesos. Pero la apertura de los sobres económicos arrojó una clara disparidad en favor de La Rural SA: la firma ofrecía un canon anual de más de 310 millones de pesos. Una diferencia del 29% -70 millones- más que lo ofrecido por Exponenciar. En la sumatoria total -por los 10 años de contrato- había una diferencia de más de 8.400 millones de pesos.
Pero esa notable diferencia no le dio el triunfo automático. La Comisión de Evaluación de Ofertas del GCBA decidió volver revisar exhaustivamente el sobre 1 (dedicado a la propuesta técnica y plan de negocios) y finalmente descalificar al mayor postor por “inviabilidad económica”.
El argumento oficial fue que el flujo de fondos presentado por La Rural arrojaba números en rojo y ponía en riesgo el cumplimiento del contrato. Es decir, no se creyó que la firma fuera capaz de cumplir con el “estándar de razonabilidad y viabilidad económica” exigido por el Artículo 36 del Pliego, garantizando no solo el pago del canon sino también las inversiones en mantenimiento y obras.

“Nos sorprendió enormemente que el gobierno de la Ciudad haya decidido eliminar nuestra oferta por excesiva. Es la primera vez que escucho eso en una licitación”, replica una alta fuente de La Rural que, en diálogo con este medio, asegura que la fortaleza de su propuesta no está en los flujos sino por la solvencia de sus accionistas -IRSA, SRA y DF Entertainment-. “Son jugadores que entienden de este negocio”, describe.
De hecho, la irregularidad denunciada por ese bando radica justamente en que, en vez de exigirles garantías o de informes extra, directamente se decidió desestimar la oferta y avanzar a todo vapor con la propuesta radicada por los dos diarios Clarín y La Nación. La impugnación presentada por La Rural SA, que costó nada más ni nada menos que 144 millones de pesos y un intenso operativo logístico para ser entregados en efectivo, había sido anteriormente rechazada.

El pasado martes 13, tal como difundió el sitio especializado Ferias & Congresos, Exponenciar tomó posesión del predio en un acto formal que se selló con las firmas del ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, Gustavo Arengo Piragine; del Jefe de Gabinete de Ministros, Gabriel César Sánchez Zinny, y del propio CEO del grupo, Martín Schvartzman (en la foto).
Pero esa foto con “llave en mano” no representa nada para La Rural SA, que ha presentado recientemente un recurso jerárquico para solicitar que sea el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien firme ese acuerdo. Hasta que no esté esa rúbrica, señalan, nada está dicho. Y por eso solicitaron premura a la Justicia para tratar su recurso de amparo.
En la presentación a la que dio lugar el Juzgado 11 días atrás, se le exige además al gobierno que remita las actuaciones administrativas vinculadas al procedimiento licitatorio y que además informe cuándo se haría efectiva la firma del contrato. El plazo para esa presentación vencía el viernes, y a estas horas del lunes aún no hay novedades.
Medida cautelar Costa Salguero
La última semana de diciembre Exponenciar anunció que era ganadora del proceso y brindó detalles de sus planes para explotar las 8,8 hectáreas del predio, con una oferta gastronómica, comercial, cultural y recreativa que se pondrá en marcha con una inversión inicial de más de 13.000 millones de pesos y un plan de obras que incluirá propuestas “verdes”.
Un proyecto similar tiene el otro bando, que planea invertir más de 10 millones de dólares y renovar completamente el pabellón 6.
En alguna ocasión se había deslizado la posibilidad de que el plan original de La Rural -por influencia de IRSA- era desarrollar allí proyectos inmobiliarios. Pero la idea, que fue un anhelo del ex intendente Horacio Rodríguez Larreta y obtuvo un revés judicial contundente, fue desmentida categóricamente desde la firma.
“Eso que alguien dijo de que la idea nuestra es cerrar Costa Salguero es mentira”, dijeron quienes explotan el predio de Plaza Italia. “A nosotros nos sirve que la industria crezca porque nos dedicamos a administrar predios. No hay ningún negocio inmobiliario ni de ninguna otra índole que no esté contemplado”, señalaron desde la mesa chica de La Rural.

Lo cierto es que esta polémica reaviva, una vez más, la discrecionalidad que rodea a muchos procesos licitatorios y tiene una lectura política que va mucho más allá de la solvencia económica o los planes de uno u otro oferente.
“Todos sabemos por qué nos sacaron de la cancha”, expresan desde la cumbre de La Rural SA, donde se hacen eco del señalamiento hecho ya desde el propio Observatorio del Derecho a la Ciudad y no descartan en absoluto la búsqueda de “blindaje periodístico” por parte de Jorge Macri.
El informe del Observatorio, realizado por María Eva Koutsovitis y Jonatan Emanuel Baldiviezo, señala que “más allá de los tecnicismos financieros, la adjudicación de Costa Salguero debe leerse en clave política”, ya que si el gobierno de la Ciudad decidió beneficiar a dos grandes medios en detrimento de otros “pesos pesados” es porque necesita mantener una relación fluida con la prensa en un contexto de fuertes recortes a la “pauta oficial”.

“Entregar un negocio estructural y rentable a largo plazo (10 años) es una forma más sofisticada y menos visible de transferir recursos que la pauta publicitaria directa. Sella una alianza de hierro entre el macrismo porteño y el sistema de medios tradicional, construyendo un refugio mutuo ante la incertidumbre de la era Milei”, apunta el citado informe, que agrega que, “de yapa” se deja afuera nada más ni nada menos que a Elsztain, un aliado clave del gobierno de Javier Milei.
Detrás de ese entramado, el argumento elegido por el gobierno porteño fue el de evitar el monopolio ferial por parte de La Rural, que, además del predio de Plaza Italia, administra también el Centro de Convenciones aledaño a la Facultad de Derecho de la UBA. “Esta ciudad necesita más ofertas”, había dicho Macri en una entrevista con La Nación + hace algunos meses atrás.
La historia promete algunos capítulos adicionales. Y no sólo respecto a la Costanera Norte, sino también en Tecnópolis, otro predio clave que será licitado y en el que porbablemente, una vez más, se vuelven a ver las caras los organizadores de las principales exposiciones agropecuarias del país.





