En el sector inmobiliario ya lo perciben con claridad: el mercado de campos muestra signos de reactivación y crece la demanda, sobre todo, en la denominada zona núcleo. Con una oferta aún limitada, los precios expresan tendencias alcistas, con subas de hasta 10% en comparación con el año pasado.
Y eso sucede a pesar de que la actividad agropecuaria es aún dispareja: en la agricultura los números son todavía finos -y se prevé que lo seguirán siendo este año-, mientras que en ganadería son todas buenas noticias. Así y todo, hay un factor común que las une, la buena expectativa, lo que juega a favor de este tipo de inversiones a largo plazo.

“Hoy el mercado está con más demanda que oferta, hay mucha gente queriendo meterse en el sector agro o comprar campos, pero obviamente mucha oferta de estos campos no están a la venta y todo lo que está alrededor de esta zona son los primeros en buscar y a medida que hay menos se van alejando de esta periferia”, explica Federico Nordheimer, director ejecutivo de Nordheimer Campos y Estancias, una inmobiliaria rural con importante presencia en el Cono Sur.
Particularmente, la demanda se concentra en torno a un área específica, conocida como el “triángulo de oro” que conforman Pergamino, Salto y Rojas. En esas localidades del norte bonaerense, conocidas por albergar las tierras más productivas y los mejores climas, hoy los precios rondan los 20.000 dólares por hectárea.
Se trata de una suba de, aproximadamente, un 10% respecto del año pasado, cuando los precios se ubicaban entre 17.000 y 18.000 dólares. Además, esos valores se ubican en torno a los máximos históricos de esa zona, registrados en 2011, en pleno “boom sojero”.
“En esta zona es difícil que haya campos a la venta, entonces cuando entra un campo se maneja mucho en circuito fuera de mercado, con clientes directos sin publicar. Cuando aparece un campo, las inmobiliarias solemos llamar a clientes que sabemos que están interesados y finalmente se logra realizar rápido. Son como un cheque al portador para los clientes”, señala Nordheimer.
Parte de este repunte responde también a un indicador clave, que es la rentabilidad promedio del negocio agrícola, que hoy oscila entre el 3% y 4%. En términos históricos, es relativamente baja, se acerca más bien a inversiones financieras conservadoras y se ubica por debajo de la inversión en ladrillos. Pero en un contexto de mejora de rindes, estabilidad macro, y de alquileres altos, es más atractivo que en campañas anteriores.
En ese sentido, además de lo que sucede en la zona núcleo, el interés también se extiende hacia regiones cercanas que también exhiben potencial productivo, como lo es el sur de Santa Fe y el centro este de Córdoba.
Un informe revelador: ¿Debería valer más un arrendamiento agrícola con un contrato de largo plazo?
De cara a lo que sucederá en los próximos meses, desde la firma aseguran que la demanda seguirá firme, considerando que no es un año electoral, y las expectativas del sector respecto a la macroeconomía y el rumbo político son muy auspiciosas.
En ese sentido, Nordheimer prevé que “va a seguir habiendo movimiento en el mercado y va a estar ligado a cómo ande la política y la economía”, expectativas que, junto a la rentabilidad del negocio, son centrales para inversiones a mediano y largo plazo.






Estás noticias debería tomarlas el ARCA
Inspeccionar a los agentes inmobiliarios y si comprobar, q jamás han realizado alguna operación de venta de campos x más de 10.000 dólares por ha.
En todas las escrituras se mete el perro.
Nunca se declara por la realidad de la operación
El dinero negro arriba la mesa es cosa corriente
Esto sucede de toda la vida.
Circo al palo.
Con inspecciones serías se dejaría al descubierto toda esta porquería