La guerra iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán aparentemente va para largo y los precios internacionales del petróleo y productos derivados no paran de subir.
En ese marco, los aceites vegetales en aquellas naciones que cuentan con programas de promoción de biocombustibles también están registrando una marcada fase alcista, dado que el commodity agroindustrial tiene también un uso energético (la producción de biodiésel).
Este miércoles los valores de los contratos de aceite de soja en el mercado estadounidense CME Group (“Chicago”) están experimentando un alza intradiaria superior al 4% y acumulan una ganancia superior al 11% desde que comenzó la invasión el pasado 28 de febrero.
“Los récords están hechos para romperse y el aceite de soja está haciendo precisamente eso”, indicó el mercado CME Group este miércoles en redes sociales al remarcar que el interés abierto en contratos de aceite de soja alcanzó el segundo récord histórico el viernes 6 de marzo y el primero el lunes 9.
“El lunes se negociaron 509.600 contratos, el segundo récord de volumen diario. Marzo se encamina a su mayor volumen diario promedio registrado. Entre la demanda de biocombustibles, la fluctuación de los diferenciales globales y la volatilidad de los precios de la energía, la actividad se está intensificando”, destacó el CME Group.
El alza sostenida de los precios de los hidrocarburos y combustibles –sin mencionar a los fertilizantes– implica un factor inflacionario de gran impacto para la economía mundial, lo que obligaría, en términos de responsabilidad macroeconómica, a subir las tasas de interés de referencia para evitar que el problema se desmadre. Pero eso, claro, es terrible en términos políticos.
Por ese motivo, los 32 países que integran la Agencia Internacional de la Energía (Europa, Norteamérica, Japón, Corea y Oceanía) acordaron hoy poner a disposición del mercado 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia para intentar frenar el alza de precios.
“Las reservas de emergencia se pondrán a disposición del mercado en un plazo adecuado a las circunstancias nacionales de cada país miembro y se complementarán con medidas de emergencia adicionales por parte de algunos países”, señaló la AIE por medio de un comunicado.
Los miembros de la AIE mantienen reservas de emergencia de más de 1.200 millones de barriles, además de otros 600 millones de barriles de reservas de la industria bajo obligación gubernamental. Esta liberación coordinada de reservas es la sexta en la historia de la AIE, creada en 1974. Las acciones colectivas anteriores se tomaron en 1991, 2005, 2011 y dos veces en 2022.
El ataque de EE.UU e Israel, que comenzó el 28 de febrero, hizo que Irán –a modo de respuesta contra la agresión– obstaculizara el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, de manera tal que los volúmenes de exportación de petróleo crudo y productos refinados actualmente inferiores al 10% de los niveles previos al inicio del conflicto. Las opciones para que los flujos de petróleo eviten el Estrecho de Ormuz son limitadas a nulas.







