Desde fines de año hay regiones que están acusando incrementos muy fuertes de la población de chicharrita (Dalbulus Maidis), por fuera de lo que releva la Red Nacional de Monitoreo, que es el órgano “oficial” compuesto por las entidades agronómicas y de monitoreo especializadas en maíz, capitaneado por Maizar.
Es que este bichito hizo recortar la producción del cereal casi en un 40% durante la campaña pasada. El impacto de la plaga fue catastrófico para los maíces sembrados de forma tardía, y especialmente en el centro norte del país. Dalbulus Maidis es endémica del NOA y NEA.
Desde entonces se formó la Red de Monitoreo, y se está evaluando el crecimiento de la población región por región, con el objetivo de evitar lo que sucedió en 2023/24. Desde su conformación, se emitieron 14 informes sobre el avance de la plaga.
De acuerdo a los especialistas, se considera esperable un crecimiento de la población teniendo en cuenta la época del año y las condiciones climáticas y ambientales. El calor, las lluvias y la presencia de maíz, donde la chicharrita se hospeda y se alimenta, son ideales para el desarrollo de la plaga.
En la más reciente entrega del informe de la red de monitoreo, se infirmó que se relevó un crecimiento de la población de chicharrita en todas las regiones, pero que no representa un riesgo, comparando la situación con la de la campaña pasada. Aun así, no hay que bajar la guardia: Los expertos recomiendan seguir monitoreando.
“Con la excepción de la región Centro Sur, la chicharrita se extendió en el país y en Uruguay, aunque su presencia sigue siendo mucho menor a la del año pasado”, dieron los expertos que analizaron 379 localidades de la Argentina entre el 8 y el 23 de febrero de 2025, más 9 de Uruguay.
Según informaron, en el NOA, hubo un incremento de 18% de las localidades que capturaron más de 50 adultos por trampa. “Lo positivo es que en el 80% de las 51 localidades analizadas en esta región los maíces se encontraban en estadios fenológicos avanzados (desde vegetativos tardíos hasta reproductivos), con lo cual ya superaron el período de susceptibilidad al complejo de achaparramiento del maíz”, celebraron.
Sin embargo, en la otra zona endémica, el NEA, es donde aparece la preocupación principal. Se registró un aumento significativo de la presión de la plaga, fundamentalmente en Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe. “De las 76 localidades relevadas, el 23% tiene maíces en estadios fenológicos vegetativos tempranos a intermedios, es decir, susceptibles. Especialmente en los lotes con siembras más tardías, los expertos consideran crucial continuar monitoreando para seguir generando información sobre la dinámica poblacional, anticipar posibles aumentos y mitigar su potencial impacto”.
De acuerdo al relevamiento de la red, en el Litoral también se registró un aumento en la cantidad de localidades con presencia del vector, con un incremento de 19% en la categoría de más de 21 adultos, principalmente en la provincia de Entre Ríos. “Sin embargo, esta zona agroecológica se caracteriza por un predominio de maíces tempranos, de los que “el 73% se encuentra en estadios reproductivos avanzados”, puntualizaron.
En la región del Centro Norte, casi la mitad de las localidades (47%) no registraron presencia del vector. Aunque la presión de la plaga aumentó, particularmente en el noreste de Córdoba y el norte de Santa Fe, “el 82% de los cultivos de maíz también se encuentran en estadios entre vegetativos tardíos y reproductivos”.
La región Centro-Sur no registró cambios respecto de la medición previa, y más del 96% de las localidades permanecen sin detectar Dalbulus maidis en las trampas cromáticas adhesivas.
“Aunque los maíces estén fuera de peligro con la chicharrita, hay que seguir monitoreando, porque es importante conocer la dinámica poblacional de la plaga en las diferentes zonas agroecológicas para desarrollar estrategias efectivas de manejo”, dijo Alejandro Vera, investigador de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y coordinador de la Red.
El informe completo y detallado:
14 informe red nacional de monitoreo