Bioceres S.A. informó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que inició un proceso de concurso de acreedores, en el marco de una situación de incumplimiento de obligaciones financieras. La novedad surge de una presentación regulatoria vinculada a la estructura societaria del grupo y se da en un contexto de fuerte tensión financiera, con deudas impagas y procesos de reestructuración en curso.
La información fue incluida en el Form 20-F presentado por Moolec Science S.A., compañía listada en el Nasdaq, que consolidó a Bioceres dentro de su estructura tras una combinación de negocios. En ese documento, requerido por la normativa estadounidense para emisores extranjeros, se detalla que Bioceres S.A. resolvió avanzar con un procedimiento concursal de carácter voluntario.
Según la presentación, la decisión se explica por el incumplimiento de obligaciones negociables y otros compromisos financieros, que derivaron en una situación de iliquidez y en la imposibilidad de atender pagos en los plazos previstos. El concurso de acreedores busca encauzar ese escenario bajo supervisión judicial, con el objetivo de ordenar la relación con los acreedores.
Fuentes de la compañía Bioceres Crop Solutions (BIOX) aseguraron que esta novedad no afecta al funcionamiento de la empresa ni a Rizobacter, también participante del grupo empresario. Según explican, este proceso de deterioro en la situación financiera del holding podría explicarse -además- en una fuerte caída en el valor de las acciones de la compañía, luego de varios meses de incertidumbre respecto a su futuro. También, que esta rama empresarial quedó distante de las ramas de protección de cultivos o biotecnología.
El documento presentado ante la agencia estadunidese también da cuenta de que la situación financiera del grupo se deterioró de manera significativa durante el último ejercicio, con capital de trabajo negativo, pérdidas operativas recurrentes y limitaciones severas de acceso al financiamiento. En ese contexto, la compañía reconoce que existen “dudas significativas” sobre su capacidad para continuar operando sin una reestructuración de pasivos o la obtención de nuevos fondos.
En paralelo, la presentación ante la SEC menciona incumplimientos previos de deuda por parte de sociedades vinculadas, incluidos defaults que derivaron en la ejecución de garantías y en la subasta de acciones dadas en prenda. Esos eventos agravaron la situación patrimonial del grupo y precipitaron la necesidad de recurrir a un proceso concursal.
Desde el punto de vista societario, el inicio del concurso implica un cambio sustancial en el control y la administración de Bioceres S.A., que queda sujeta a la intervención de un síndico y a la supervisión del juzgado interviniente. En el propio informe se advierte que esta situación podría derivar en la pérdida de control de determinadas subsidiarias, con impacto directo en los estados financieros consolidados.
Antes del concurso de acreedores, Bioceres había reportado resultados financieros negativos en su ejercicio fiscal 2024/25, marcados por una pérdida neta de 55,2 millones de dólares, en comparación con una ganancia en el período anterior.
Esto se produjo en un año en el que la empresa experimentó un derrumbe de las ventas de fitosanitarios y una caída generalizada de la demanda, junto con la decisión de abandonar el negocio de semillas, lo que impactó de forma significativa sus ingresos y márgenes.
El balance de ese ejercicio reflejó que los ingresos totales cayeron un 28% interanual, hasta 335,3 millones de dólares, debido a una combinación de factores como la desaceleración del mercado argentino, inventarios elevados en los canales de distribución y restricciones de financiamiento.
En ese contexto, el resultado financiero consolidado también fue negativo, con un gasto neto de más de 50 millones de dólares, lo que fue atribuido no solo a la caída de ventas sino también a una gestión financiera considerada inadecuada, según la propia empresa.
La compañía atribuía parte de la merma del margen bruto a la reformulación de su estrategia en el segmento de semillas, aunque confiaba en que muchos efectos eran temporales y que el negocio podría normalizarse en el mediano plazo.





No venden, alto costo de financiacion y creyeron que al demente le iba a ir bien. Al primero en despedir en Bioceres es a la consultora financiera.
Que se vayan a cagar, apostaron al psiquiátrico que se cag.. y mea encima. Coincido con Pablo, el gerente financiero ya está out.