La falta de lluvias volvió a poner en jaque al corazón productivo del sur de Santa Fe. La Sociedad Rural de Rosario advirtió sobre una “grave situación productiva” en el sudeste de la provincia, donde el déficit hídrico ya está impactando de lleno en los cultivos de soja y maíz, justo en una etapa clave para definir rindes.
Según un comunicado difundido por la entidad, la región atraviesa un nuevo período de sequía luego de una primavera que había generado expectativas más favorables. Sin embargo, el régimen de precipitaciones del verano no acompañó y hoy muchos lotes muestran síntomas claros de estrés hídrico, con pérdidas que comienzan a consolidarse.
Una situación similar se descubre al recorrer el sur de Córdoba, donde muchos lotes de soja se dieron por perdidos, y muchos de maíz debieron ser picados, ante la escasez de precipitaciones.
Desde la Rural rosarina señalaron que el escenario se agrava porque se trata de una de las zonas más productivas del país, dentro de la denominada zona núcleo, donde cualquier merma tiene impacto directo en la producción nacional de granos.
En ese marco, remarcaron que la falta de agua está afectando tanto el desarrollo de los cultivos como las decisiones de manejo, con productores que encuentran mayores riesgos productivos y financieros.
El comunicado advierte también que la situación no es homogénea, pero que en amplias áreas del sudeste santafesino los perfiles de suelo continúan con muy bajos niveles de humedad, lo que limita la recuperación de los cultivos aun cuando se registren lluvias aisladas. En particular, preocupa el estado de la soja y del maíz, en momentos críticos para la definición del rendimiento.
“Llevamos a conocimiento de la comunidad y de las estructuras productivas y de los gobiernos municipales, provinciales y nacionales que las proyecciones estimadas pueden ser menos beneficiosas que la realidad al momento de las cosechas”, esgrimieron los ruralistas rosarinos.
La entidad también puso el foco en el desgaste que implica para los productores encadenar campañas con problemas climáticos. Tras varios ciclos marcados por extremos —primero excesos hídricos y ahora nuevamente sequía—, el margen de maniobra se achica y la incertidumbre se profundiza.
En este contexto, desde la Sociedad Rural de Rosario reclamaron que se siga de cerca la evolución del clima y no descartaron volver a solicitar herramientas de emergencia si el escenario se prolonga.





