Este jueves se registró en el mercado granario argentino un auténtico “día de furia” con un volumen de órdenes de venta de soja y maíz gigantesco ante el “regalo” proveniente de la plaza internacional.
La convulsión logística y comercial creada por la guerra presente en Medio Oriente –que no tiene perspectivas de una pronta finalización– está generando un enorme nerviosismo entre las naciones que dependen de las importaciones de commodities agroindustriales para garantizar la seguridad alimentaria de su población.
Este jueves los valores del contrato Soja Rosario Mayo 2026 A3 registraron un nuevo máximo (331,7 u$s/tonelada fue el promedio negociado) y también explotó el volumen negociado en esa posición, que fue de 321.700 toneladas, superando la marca de las 289.600 toneladas del pasado 12 de marzo.
A pesar del volumen colosal de soja que está exportando Brasil, los precios regionales del poroto están subiendo –copiando la tendencia presente en Chicago (EE.UU.)–, cuando, por factores estacionales, deberían estar “enfriándose”.
En ese contexto, ante un panorama geopolítico global tan difícil de interpretar y predecir, muchos empresarios agrícolas prefirieron ir a lo seguro y comenzar a calzar precios de venta de soja 2025/26, fenómeno que se evidenció también en el resto de las posiciones del mercado A3 y en la plaza física (forwards).
El maíz también experimentó una jornada frenética con compradores que parecen que no se enteraron que el cereal está en plena recolección de una cosecha gigantesca.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó hoy que ya se recolectaron más de un millón de hectáreas de maíz (13% del área nacional) para generar una oferta de 8,46 millones de toneladas sobre un total estimado de 57 millones de grano por ingresar al circuito comercial argentino.
A diferencia del caso de la soja, donde Brasil es el que lleva la “sartén por el mango” en el ámbito regional, en maíz la Argentina está casi en soledad liderando los embarques del cereal, fenómeno que se extenderá hasta julio, cuando Brasil comience a exportar su cosecha de maíz tardío.
Con precios regionales que están alineados con los estadounidenses, los exportadores argentinos están poniendo sus mayores esfuerzos comerciales y logísticos para embarcar maíz como si no hubiera un mañana. Y eso se ve reflejado en los precios (Argentina va camino a embarcar más de 5,0 millones de toneladas de maíz en el presente mes de marzo).
El contrato Maíz Rosario Abril 2026 A3 finalizó hoy en una media ponderada de 186,3 u$s/tonelada, un precio muy superior a los 164-168 u$s/tonelada vigentes cuando se estaba sembrando el cultivo entre septiembre y octubre de 2025.
A partir de las ofertas promocionales ofrecidas por proveedores de agroinsumos y equipos, muchos están empleando el maíz para realizar canjes, operatoria que evita tanto retenciones impositivas (IVA e Impuesto a las Ganancias) como el impuesto a los débitos y créditos bancarios (1,2%).
Como el “pase” entre las diferentes posiciones de maíz es casi nulo, el cereal representa la alternativa más viable para emplear como moneda de canje y comenzar a calzarse en insumos de cara a la campaña fina 2026/27.









