La zona central del país está atravesando un fenómeno climático que está dejando necesarias precipitaciones, especialmente en la zona agrícola del sur de Córdoba, sur de Santa Fe, norte de La Pampa y casi toda la provincia de Buenos Aires.
Si bien los registros aún son dispares, y las precipitaciones se están desarrollando por estas horas, en promedio se cuentan lluvias de entre 15 y 20 milímetros, con mayores acumulados puntuales. El pronóstico a futuro vaticina que las lluvias se podrían llegar a extender hasta el viernes inclusive.
Esta novedad es una gran noticia para el sector agrícola argentino, ya que con estas lluvias se podría llegar a poner un freno al recorte de producción de los cultivos de verano, que venían acusando estrés hídrico, luego de soportar largas semanas sin lluvias y temperaturas muy altas. Al menos por ahora, las lluvias se celebran como ese gol a último minuto que impide perder el partido.
Lluvia y Granizo en San Andrés de Giles @MeteoNacho @Tiempo_AMBA @Climaba @telefenoticias pic.twitter.com/JG6qByRd7y
— Euge🧑🍳 (@EugeBenn) February 4, 2026
En regiones del país hay pérdidas que ya son irreversibles, lotes enteros que pasaron a picado o alimento de ganado ante la imposibilidad de llevar adelante su cosecha. Los cultivos en pie podrían encontrar una buena dotación de humedad necesaria, al menos por ahora. Por ahora, amplias zonas del país no recibieron lluvias, por lo tanto las condiciones de sequía se mantienen y no se puede hablar por ahora de recuperación.
A su vez, se registraron escasas pero necesarias lluvias en la Patagonia, especialmente en la zona de Esquel, donde los incendios forestales llevan casi dos meses de extensión. Según explicó el productor ganadero Juan Goya, en las ultimas horas se dieron precipitaciones que si bien fueron leves, sirvieron para aplacar el avance del fuego y retomar tareas de prevención con más tranquilidad.
Hoy en Germania nos despertamos así! Mando agüita para el que necesite! pic.twitter.com/sRdShOtW62
— Natacha Diz (@natachadiz) February 4, 2026
Así, buena parte de la zona núcleo celebra las precipitaciones, al igual que la región cordillerana de la Patagonia. El contraste, por ahora, está en Santa Fe, centro norte de Córdoba, parte de Entre Rios, Chaco y Corrientes, que no superan por ahora las condiciones de déficit de humedad.
Un relevamiento extraoficial realizado por el productor y exfuncionario Néstor Roulet advierte que la falta de lluvias habría provocado una fuerte caída en las perspectivas productivas de la cosecha gruesa. Según sus cálculos, la sequía habría recortado unas 8 millones de toneladas de maíz y 5,2 millones de toneladas de soja respecto de las estimaciones optimistas que se manejaban a comienzos de diciembre.
En aquel momento, se proyectaban producciones cercanas a 62 millones de toneladas de maíz y 50 millones de soja. Ahora, el análisis ajusta esas cifras a unos 54 millones de toneladas de maíz y 44,8 millones de soja, principalmente por el deterioro de los cultivos en amplias zonas de la región pampeana y semi húmeda.
Roulet también estimó que esta menor producción podría traducirse en una caída de las exportaciones y una pérdida de ingresos para el país del orden de los 3.500 millones de dólares, al descontar el consumo interno de ambos granos. El productor remarcó además el impacto económico sobre los márgenes del sector, en un contexto de altos costos y carga impositiva.
Gracias a dios, algo llovio anoche en el tosquerio de Trenel, apago el fuego. 12 mm al sur y 20 a 30 mm al norte. Video gentileza Diego Q pic.twitter.com/Lns6rWvyku
— agrolapampa (@agrolapampa) February 4, 2026
Restará esperar los datos de las instituciones como las bolsas de cereales o los equipos oficiales, para saber el real alcance de las pérdidas, o la redención de los cultivos luego de las lluvias registradas por estas horas.




