El próximo jueves 8 de enero, la Patagonia dará inicio a uno de sus eventos deportivos más emblemáticos. Se trata de la Regata del Río Negro, la prueba de canotaje más larga del mundo, que se extiende por ocho días y más de 430 kilómetros, y une a las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires.
Esta edición será especialmente importante, no solo porque cumplirá su aniversario número 50 sino también porque volverá a competir Martín Muzzicafreddo, una leyenda de ese deporte junto a su compañero de dupla Néstor Pinta, con quien acumula 14 títulos.

Criado junto a sus siete hermanos en la chacra de su padre, a la vera de ese río, Muzzicafreddo mamó el canotaje desde muy chico. Sus primeros referentes fueron sus tíos, que corrieron la Regata cuando esta todavía estaba dividida en pocas etapas. Con los años eso se extendió, principalmente para permitir un mayor descanso de los competidores.
“Es considerado el evento deportivo del año para la provincia, porque el Río Negro es el que le da vida. Todo lo verde que se ve, desde la alfalfa hasta el último yuyo, es gracias a este Río. Es la columna vertebral”, dijo a Bichos de Campo Muzzicafreddo, que fuera de este ámbito se aboca a la producción agropecuaria, recriando y engordado novillos, además de producir forraje.
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“Vengo de una familia que siempre ha estado con el tema del pasto, produciendo fardos. Mi viejo hacia la famosa parva, con la horquilla y todo un trabajo manual. Era un artesano de eso porque es todo un ardo. Luego vinieron las enfardadoras, y yo me crie en ese ambiente. Hacíamos la estiva, cargábamos los equipos desde muy jóvenes. Eso, combinado con el canotaje, fue la cuenta perfecta para resistir al Río Negro”, reconoció Muzzicafreddo.
En efecto, aquella preparación fue la que le permitió resistir las numerosas horas de entrenamiento.
“Hay que entrenar muy bien para no sufrir. Este año, por ejemplo, la tercera etapa ya contempla tres horas remando. La cuarta dos horas y cincuenta minutos. En el Valle Inferior hay etapas de cuatro horas, cuando ya venís arrastrando todo lo otro. Y ni hablar si querés competir y pelear algún puesto”, sostuvo el deportista.

La primera victoria de Muzzicafreddo en 1998 de la mano de su hermano Armando, también remero por herencia. Pero la consagración final se dio junto a Pinta, con quien representaron al país en numerosas oportunidades.
Sin embargo, aun habiendo participado en circuitos de canotaje de todo el mundo, Muzzicafreddo asegura que su lugar en el mundo está en Río Negro.
“Estuve 20 años en la selección de canotaje, en la distancia maratón. Me ha tocado andar prácticamente por todos los países de Europa, así como por Estados Unidos y Canadá. Si bien hay ríos allí, para mí el nuestro es único. Es lo que le da valor a nuestra zona”.

Hoy a sus 50 años, aunque afirma tener menos fuerza que los más jóvenes, se niega a abandonar el río.
“Cuando uno se pone en el kayak y agarra la pala, ya el contacto con el agua y el aire fresco lo vuelven muy placentero. Uno sale diferente de ahí, no sé si mejor persona pero sí más relajado. Uno aprende a valorar lo que es el agua, el río y la naturaleza. Se ven desde adentro otras cosas”, reconoció el deportista.
-¿Te parece que los que están al lado del río lo valoran? ¿Crees que los argentinos valoramos lo suficiente a nuestros ríos?- le preguntamos.
-En un sentido sí, pero no le damos el valor real, porque lo tenemos y es gratis y está a mano. En mi caso le pude dar un valor real.

-Y es un río con el que se puede hacer mucho más, porque podría haber mucha más agricultura y producción.
-Mucho más. En la isla en la que estamos se riegan unas 26.000 hectáreas. Luego sale el primer canal, el grande, que va de Céspedes a Pomona. Eso es el doble o triple que esto. Tranquilamente se pueden regar muchísimas más hectáreas.
La Regata del Río Negro, que se extenderá del 8 al 18 de enero, pasará por once localidades a lo largo del río, incluyendo a Plottier, Cipolletti, General Roca, Villa Regina, Chelforó, Chimpay, Luis Beltrán, Choele Choel, General Conesa, Guardia Mitre y Viedma. En esta última se dará la llegada final.

-¿Creen que pueden ganar?
-No, está difícil. Todo puede pasar, porque son muchas etapas y el clima incide mucho. Puede haber olas de un rato para el otro, de un metro y medio de altura, y en eso mi compañero es experto. Pero yo tengo 50 años y el 49, fuimos muy fuerte y ahora sabemos que no.
-Pero te debe dar satisfacción saber que atrás dejaste atletas que siguieron tu senda. Son los jóvenes que ahora quizás te van a ganar.
-Exactamente. Uno de los favoritos que es Julián Salinas (ganó la última edición). Yo lo tuve desde los 12 años, es de un pueblo vecino, y hoy en día es nuestro representante a nivel mundial. Está en la categoría sub-23 todavía. Gran parte de su carrera lo hizo conmigo, así que va a ser una satisfacción correr contra los kayaks más fuertes. Es la sucesión. Mi hijo mayor, Giuseppe, también rema. Ya ha corrido el sudamericano representando al país. Y mi hija también inició en infantiles.

Con ese recambio en marcha y una pila de éxitos acumulados, Muzzicafreddo le confesó a Bichos de Campo que ya tiene un nuevo hobby con qué ocupar el tiempo que le quedará libre.
“He estado estudiando cómo es la fabricación de arcos. Se llaman arcos artesanales primitivos, que salen a partir de una pieza de madera de árboles de la zona. Aunque son especies introducidas, el clima de la zona le dio a esa madera muy buenas propiedades y salen unos arcos de excelente calidad”, resumió contento.





