Las lluvias llegaron a tiempo y, por el momento, se mantienen las estimaciones de producción en 48 y 62 millones de toneladas de soja y maíz en la Argentina respectivamente.
“Buena parte del sur y centro de Córdoba terminó febrero con más de 150 milímetros, siendo el sur cordobés muy castigado anteriormente por la falta de agua”, indica un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
“También se destaca la recuperación hídrica del centro de Santa Fe y el norte de Entre Ríos, en semanas claves para la oleaginosa. En el extremo sur de Santa Fe, el alivio no fue suficiente: de los 110 milímetros de media histórica para febrero, los acumulados quedaron por debajo de los 75”, añade.
El extremo norte de Buenos Aires quedó mejor posicionado por mayores lluvias, que fueron claves y muy oportunas. Sin embargo, hacia el sur, gran parte de la provincia no logró recuperarse.
En el centro este y sudeste bonaerense hay fuertes recortes de rindes; esas zonas, junto al sur de Entre Ríos y el sur de Santa Fe, muestran los mayores hundimientos productivos.
Los primeros diez días de marzo tampoco trajeron alivio, ya que la franja este de Buenos Aires recibió algunas lluvias aisladas y escasas. En el oeste hubo algo más, entre 15 y 30 milímetros. “El peor golpe se observa en las sojas de segunda: el cultivo quedó marcado por el gran desempeño del trigo y la falta de agua que aún sigue comprometiéndolo. En estas zonas los daños en el potencial de rinde van del 30 al 60%”.
En lo que respecta al maíz, el cultivo sigue rumbo a una producción récord de 62 millones de toneladas. El maíz tardío se afirma en el oeste y en el norte del país. Pese a que hay expectativas de mejoras en Córdoba, el golpe de la falta de agua de fines de diciembre y enero está condicionando severamente los rindes del sur provincial.
“En el sur de Santa Fe, la zona cercana a Rosario muestra promedios en torno a los 80 qq/ha, pero las lluvias siguen apuntalando las expectativas del centro provincial, por lo que el rinde de la provincia se eleva a 91,4 qq/ha”, apunta el informe.
“En Buenos Aires los números ajustan para abajo. En el este se registran recortes y la media provincia cae casi 2 qq/ha en marzo respecto de febrero. En el norte argentino, Chaco y Santiago del Estero mantienen buenas expectativas, aunque son mejores en Santiago”, agrega.
Las lluvias de los próximos quince días serán fundamentales, ya que buena parte del cultivo está en floración. La “chicharrita” (Dalbulus maidis) muestra un claro aumento poblacional, pero donde se han hecho los controles, se espera un daño limitado.
En Entre Ríos, siguiendo los datos del SIBER de la Bolsa de comercio entrerriana, se hizo un ajuste de área, ya que pasó de 500.000 a 532.850 hectáreas y se pasó de considerar 75.000 para forraje a 8000. Estas cifras impactan en las áreas de siembra y de cosecha utilizadas en este informe.






