La semana arrancó pérdidas enormes en las cotizaciones de los contratos futuros de productos agroindustriales del CME Group (“Chicago”), un evento que se encuentra alineado con un baja también profunda del valor internacional del petróleo.
La dinámica no parece estar explicada por movimientos en “bloque” de grandes flujos de capitales financieros hacia el mercado de commodities, dado que varios futuros de materias primas –como es el caso del algodón, el café, el platino y el cobre– están registradas subas intradiarias en la jornada.
Lo que parece estar detrás de la dinámica de las fuertes caídas es una “toma de ganancias” especulativa luego de un proceso de subas considerables registrado en las últimas semanas, la cual habría sido activada por un anuncio realizado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE)
ha asegurado este lunes que, tras la histórica liberación de 400 millones de barriles de la reserva estratégica de sus miembros anunciada la semana pasada, todavía dispone de muchas reservas y está dispuesta a hacer más en el futuro si fuera necesario.
El director de la AIE, Fatih Birol, indicó hoy que, luego de la liberación de 400 millones de barriles anunciada el pasado 11 de marzo, aún quedan más de 1400 millones en reservas de emergencia que podría ser comercializados en caso de ser necesario.
La liberación coordinada de reservas es la sexta en la historia de la AIE, creada en 1974 e integrada actualmente por Europa, Norteamérica, Japón, Corea y Oceanía. Las acciones colectivas anteriores se tomaron en 1991, 2005, 2011 y dos veces en 2022.
Otra alternativa detrás de la abrupta caída de precios es la hipótesis de un restablecimiento de las rutas comerciales en el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán en el marco de conflicto bélico en curso que mantiene con EE.UU. e Israel.
En tal escenario, la “prima energética” contenida en el maíz (insumo base del bioetanol) y del aceite de soja (insumo base del biodiésel) se esfumaría para generar un impacto bajista en cereales y oleaginosos.
Ahora bien, esa hipótesis luce improbable si se la refleja con la situación presente en la región en conflicto, donde el tráfico de buques tanqueros por el estrecho de Ormuz sigue restringido para las naciones alineadas con EE.UU. e Israel.
Este lunes China, a través de un comunicado oficial, señaló que “ha reiterado su llamamiento a todas las partes para que cesen de inmediato las operaciones militares y eviten una mayor escalada de las tensiones para prevenir que la inestabilidad regional tenga un impacto aún mayor en la economía mundial”.
“China ha mantenido comunicación con todas las partes respecto a la situación actual y está comprometida con promover la desescalada de las tensiones”, añadió el comunicado.







