En el mapa productivo de Entre Ríos, el departamento La Paz aparece como una postal particular. Ubicado en el extremo noroeste de la provincia, con costas sobre el Paraná y con un interior de campos que se alternan entre la ganadería y la agricultura, la región tiene un pulso propio. Allí, entre estancias familiares, pequeños lotes y un puerto que aún sueña con recuperar protagonismo, la Sociedad Rural de La Paz se convierte en caja de resonancia de los productores.
Su presidente, Gerardo Genre Bert, médico veterinario, productor ganadero y parte de una empresa familiar, pone palabras al presente y al futuro de la zona. “En la parte sur, son campos más chicos, bastante intensivos. Y en el centro y al norte, en general era más extensivo y eso está cambiando. En general antes era solo cría y ahora está pasándose a ser mixto”, presenta el productor al departamento La Paz.
Cuando se le piden detalles de la producción agropecuaria, Genre Bert divide el territorio en dos realidades: el centro-sur y el norte. “En el centro-sur también hay un área donde hay mucho pollo, algo de cerdo, lechería, también ganadería. Y en lo que es más hacia el centro y norte, cría, recría. También va avanzando el tema del engorde, porque está habiendo un trabajo con pastura. Antes era mucho a campo natural, hoy está avanzando. Pero sobre todo cría y recría, engorde con feedlot o incluso con pasturas. Hoy en día se está transformando”.
La sequía golpeó fuerte y dejó huellas. Pero en estos meses, los números parecen darle un respiro al productor. “Esta zona sufrió mucho, fue una etapa muy complicada para la ganadería. Sobre todo el sector de la cría, que es el que más sufre. (…) Hoy el momento es muy bueno realmente. Sobre todo la parte de gordo, el precio de la invernada todavía no subió al mismo ritmo que el gordo, pero lo va a arrastrar, el productor lo sabe”.
Según Genre Bert, ese alivio se traduce en decisiones: “Hoy hay una cierta retención, el que puede está reteniendo vientre, reteniendo terneros, como para tratar de recuperar el stock que se perdió, que fue más por una cuestión de sequía”. Y, como siempre, la cadena de efectos se nota en la economía local: “Uno va a la parte donde se hacen mangas, las madereras, todos están vendiendo, el portón está vendiendo. Este es el típico crecimiento del interior hacia el centro, eso se está viviendo. Decimos siempre que cuando el campo anda, todo lo que está alrededor también funciona”.
La ganadería del norte entrerriano tiene además un frente de batalla sanitaria. “Acá en el norte hay una gran problemática con la garrapata. Tenemos un tema que se está discutiendo y celebramos que se esté charlando. Hemos tenido reuniones con Senasa, lo vemos con muy buenos ojos, porque son temas que no hay que taparlos, hay que charlarlos y discutirlos a nivel nacional”.
La aftosa, por supuesto, no queda afuera: “Coincidimos en que no hay que perder el estatus con vacunación, pero celebramos plenamente que se esté discutiendo el tema en el sentido de decir que haya mayor competencia de laboratorios, que puedan ingresar otros laboratorios, que se discuta el tema tetravalente, pero creo que como país no podemos perder o generar la posibilidad de perder mercados por el hecho de dejar de vacunar”.
Genre Bert defiende el esquema entrerriano de vacunación bajo fundaciones: “Hay muchísimos productores, productores grandes, productores chicos, hay personas que tienen campo pero en realidad viven de otra cosa, entonces es muy diverso y el sistema de fundaciones lo que permite es que el chiquito pueda vacunar a un valor”.
El departamento también respira agricultura, y su puerto sobre el Paraná aparece como pieza clave. “Venimos hablando desde que yo sé el tema de los caminos. La producción va a ir aumentando siempre, entonces pensar que todo va a ir por ruta es extraño. Más teniendo el río al lado. Desde el punto de vista logístico, es barato tener un puerto. Y solo granos, sino carne y todo lo que se produzca debería irse por el puerto para no comprimir las rutas”.
Mirá la entrevista completa con Gerardo Genre Bert:
Más allá de la producción, el rol institucional lo lleva a poner la lupa en la agenda gremial. “Siempre, hace muchos años, teníamos la ausencia de la provincia, nunca nos acompañaban, y el año pasado fue después de como 20 años”, recuerda sobre la exposición rural de La Paz.
Respecto al vínculo nacional, destaca un cambio de tono. Sobre las retenciones, aporta su mirada gradualista: “Nos quedamos con eso, están hace 18 o 20 años las retenciones, entonces tampoco la pueden sacar de una, y no es ser obsecuente con el Gobierno, lo dejo claro, las diferencias que haya las vamos a mencionar, (…) pero sí valoramos el camino que se va en el sentido de ir disminuyendo los impuestos”.
Así, entre la recuperación ganadera, la diversidad agrícola y las discusiones sanitarias y gremiales, La Paz muestra un norte entrerriano en transformación. Y, como dice su dirigente rural, “cuando el campo anda, todo lo que está alrededor también funciona”.