El fin de semana se registraron desastres generados por tormentas intensas en las tres principales provincias argentinas de base agropecuaria y se mantiene el alerta por nuevos avisos de eventos severos en los próximos días.
Un fuerte temporal se registró entre la noche del sábado y la madrugada de este domingo en los departamentos bonaerenses de Olavarría y Azul, el cual generó inundaciones tanto en sectores de centros urbanos como de establecimientos rurales.
Si bien estaba pronosticada en la zona una tormenta intensa, sorprendió la magnitud del fenómeno, que en algunos sectores de Azul llegó a promover acumulados de hasta 230 milímetros en cuestión de horas.
El frente de mal tiempo ya se encuentra trasladándose hacia el Río de la Plata y el sudeste de Uruguay, pero para los primeros días de la semana que viene el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé la formación de nuevas tormentas fuertes sobre buena parte del sur de la zona pampeana, que vendría acompañada por importantes precipitaciones.
A partir del jueves de esta semana el frente de mal tiempo se trasladaría hacia el norte de la región pampeana, donde promovería los mayores aportes de agua en el centro-oeste de Córdoba y el centro de Santa Fe. El fin de semana también resultó trágico para estas dos provincias.
En la madrugada del sábado un temporal con ráfagas severas provocó destrozos en las localidades santafesinas de Montes de Oca, Bouquet y Bombal; en esta última localidad se produjo un daño estructural en la planta de silos de la Cooperativa Agrícola de Bombal.
En la Autopista Rosario-Córdoba dos camiones volcaron debido al viento lateral intenso y sus conductores debieron ser rescatados por bomberos voluntarios.
El gobierno de Córdoba, en tanto, desplegó un operativo integral de asistencia tras el fuerte temporal que afectó al este provincial, concentrando los esfuerzos en las localidades de Colonia Marina, El Tío y La Francia, donde se registraron los mayores daños.
En Colonia Marina, una de las zonas más comprometidas, cayeron cerca de 260 milímetros de lluvia en apenas dos horas durante la noche del viernes, lo que provocó anegamientos severos y afectó a más del 80% de las viviendas del pueblo.
Ante esta situación, el gobierno activó el Fondo Permanente para Atención de Situaciones de Desastre, lo que permite asistir de manera inmediata a los damnificados y avanzar en la recuperación de los bienes afectados.
Tras las lluvias extraordinarias, el nivel del agua descendió de manera significativa este domingo y las condiciones comenzaron a estabilizarse en las zonas más afectadas. Las familias evacuadas en la Escuela Fray Luis Beltrán de Colonia Marina comenzaron a regresar progresivamente a sus viviendas.









