Fueron varias las notas que Bichos de Campo le dedicó a la familia Peter, cuyos integrantes son desde 1929 figuras importantes del paisaje y la historia del delta entrerriano. Aquella trayectoria, que está próxima a alcanzar los 100 años, entremezcla con gran armonía la forestación con la ganadería en humedal y el transporte fluvial.
Uno de los principales guardianes de esa memoria es José Luis Peter, tercera generación de esa familia, que se ha convertido en un referente entre los productores del Departamento Islas de Ibicuy. Eso fue lo que, en parte, motivó una nueva visita de este medio a su planteo foresto-ganadero, que al igual que otros establecimientos de la zona tiene el foco puesto en evitar el ingreso de una temida plaga en la provincia: la garrapata.
“Somos una familia con sangre forestal, pero con el paso del tiempo tuvimos que inclinarnos hacia la ganadería, que es un gran complemento no solo por los incendios sino por sus períodos más cortos”, definió Peter a Bichos de Campo. Fue en 1986 que la familia sumó esa actividad a su cartera.
Con un rodeo que hoy alcanza las 1500 a 1600 cabezas, de las cuales 450 son vientres, los Peter han logrado mantener su planteo de ciclo completo y sortear con éxito sortear las vicisitudes que les plantea la geografía del lugar, cuyo escenario cambia año a año.
“Nosotros estamos acostumbrados a esta vida. Trabajar en estos campos más sucios, con mucha maleza y forestación, es lo común para nosotros. No voy a discutir que es algo difícil”, señaló el entrerriano.
Pero a lo que no están acostumbrados es a producir en un ambiente con presencia de garrapata, que acarrea importantes obstáculos y de la que la zona es libre hace años. Esto se debe a la gran atención que le prestan los entes sanitarios a esa plaga, de la que ya se evitaron más de 30 focos.
“De ingresar la garrapata y tener un foco, lo único que podría ayudarnos sería una creciente. Nos daría un borrón y cuenta nueva. Un foco acá se multiplica por cinco entre los campos no alambrados y el tráfico que hay de hacienda”, indicó Laureano Bello, el coordinador de la Fucofa en el departamento de Islas, a Bichos de Campo durante una reciente visita.
Por esta razón es que Peter tomó una decisión clave en este año: evitar el ingreso de hacienda que no provenga de ese departamento.
“Desde fines de abril hasta mediados de septiembre tenemos meses muy complicados con el tema pasto. Después viene una explosión en donde no sabés cómo comer todo lo que viene. En otros años lo que hacíamos era comprar vaca de invernada, pero este año decidí no hacerlo por el tema de la garrapata”, dijo el ganadero.
Esta decisión de desaprovechar en lo inmediato un recurso disponible responder a una mirada de largo plazo para evitar un mal mayor.
“Prefiere no convertir pasto en kilos de carne, prefiero perder esa abundancia que tenemos en esta época, que correr el riesgo de traer una enfermedad que luego tardás años en erradicar. Conozco gente que ha tenido el problema por hasta dos o tres años”, sostuvo Peter.
Mirá la nota completa:
“Antes la revisación de la hacienda que se traía de afuera era mínima en cantidad. Hoy te controlan cerca del 50%, peri siempre el riesgo está latente. Por eso prefiero ir a lo seguro”, añadió.
-Vos tomaste esta decisión, pero ¿te preocupa lo que pueda ocurrir con tus vecinos?- le preguntamos.
-Siempre hay un mínimo de riesgos. Si el productor prefiere tomarlo para tener un peso más en el bolsillo, no le puedo decir nada. Lo que haga el resto no lo puedo manejar, pero estando a cargo de la parte ganadera de la familia prefiero que este año pase así, que esté todo más controlado. Ya volveremos a traer y si no será cuestión de esperar otro tiempo.





