UNITE AL CANAL
Newsletter BDC
CONTANOS TU HISTORIA
sábado, febrero 7, 2026
  • Actualidad
  • Producción animal
  • Agricultura
  • Regionales
  • Empresas
  • Clima y Naturaleza
  • Valor soja
  • La Peña del Colorado
  • Fierros y chatas
  • Oli-Nada-Garcas
Bichos de Campo
Sin resultados
Ver todos los resultados
Bichos de Campo
Sin resultados
Ver todos los resultados
sábado, febrero 7, 2026
CONTANOS TU HISTORIA
Bichos de Campo
Home Destacados

De larga trayectoria en Cruz del Eje, el agrónomo del INTA Miguel “Mumi” Barreda perdió la vista pero no la palabra: Desde un programa radial redobla sus ganas de mostrar la realidad de los pequeños productores

Bichos de campo por Bichos de campo
7 febrero, 2026

A unos 130 kilómetros de la ciudad de Córdoba se encuentra Cruz del Eje. Su ambiente muta entre las sierras cordobesas y la aridez de los Llanos Riojanos. Atravesada por una importante historia ferroviaria, Cruz del Eje, además, es el mayor enclave provincial de producción de aceitunas, aceite de oliva y es epicentro de la Fiesta Nacional del Olivo.

Como muchas regiones de nuestro país en este territorio existen producciones agroindustriales de gran porte, pero también innumerables pequeñas explotaciones agropecuarias.

Según una investigación de Magalí Paz (Conicet) publicada en 2023, “las pequeñas explotaciones productivas en Cruz del Eje cuentan con superficies prediales que no exceden en ningún caso las 50 hectáreas. En ellas realizan cultivos de hortalizas (tomates, pimientos, berenjenas, acelga, lechuga); frutales (melón, sandía); y en algunos casos, aún mantienen sus históricos olivares”. También es relevante la actividad ganadera en pequeñas cuencas lecheras, con bovinos y caprinos.

En ese territorio, Miguel “Mumi” Barreda desde hace más de 10 años conduce, los sábados por la mañana, “De la colmena al gallinero” un programa radial con entrevistas e información sobre agricultura familiar y economías regionales, acompañadas por música seleccionada artesanalmente, e historias venidas de la ruralidad. El programa se transmite por la Radio Ferroviaria y es reproducido por muchas otras emisoras locales y a través de internet. El particular entramado entre oyentes, entrevistados y quienes hacen el programa es notorio. Los comprometidos aportes de unos y otros hacen que no sea solamente un programa de radio, sino una significativa experiencia comunicación local.

Mumi Barreda es ingeniero agrónomo y, por una enfermedad genética, fue perdiendo la visión, hecho que modificó las formas de su trabajo, pero no las ganas de seguir construyendo una ruralidad digna para los pequeños productores de su entorno. 

Frente a un mate cocido, comenta a Bichos de Campo que “muy pocos saben que me llamo Miguel, todos me conocen por Mumi, apodo que viene de la militancia universitaria”. Nacido en esta localidad hace casi 60 años, Mumi abre el espacio de su familia: su “compañeraza”, como él la define, la agrónoma María Clemencia Barberena, una hija del corazón y sus gatos.

En la entrevista surgen algunos vericuetos de la vida de este técnico del INTA que sigue trabajando e impulsando destacados proyectos a pesar de la condición de ceguera.

Miguel realizó el secundario en el Instituto Provincial de Producción Agropecuaria (IPEA 3) y luego la carrera de agronomía, ambas en la ciudad de Córdoba. Su padre era productor ganadero y su madre maestra rural.

“Mi madre me dejaba a cargo de mi abuela, María Inés Zárate, que vivía a 5 kilómetros de donde ella trabajaba, así que de muy pequeñito me crie al lado de las cabras. Luego, en todas mis vacaciones de chico y adolescente, me llegaba hasta su finca, ubicada en El Chacho, en pleno Llano Riojano. Mi abuela, con muy pocas caricias y bondades, pero con mucho trabajo y rigor me propuso un ‘vamos a trabajar juntos’ y, un poco a regañadientes, me levantaba temprano con las gallinas, a moler maíz, a darle de comer a los chanchos y a atender las 300 cabras que ella tenía”.

A lo que agrega: “Era una rutina muy intensa que se amenizaba con meterme en la represa, ir a jugar a la pelota con mis primos, salir a andar en burro. Eso me marcó mucho. Hacer arrope, cercar con cardón, trabajar el techo de tierra, saber cuál gallina esta clueca y cuál no, eran entendimientos y tecnologías que mucha gente no tiene y que yo aprendí practicándolas”.

Pero ese camino de aprender en el campo y formarse en instituciones públicas agropecuarias albergaba “contradicciones” que Miguel pone en relieve en este comentario: “Cuando podía, los fines de semana o en algún feriado, me iba a trabajar con mi viejo que tenía un camión, un campo grande, hacienda y también explotaba la leña, que vendía a los hornos de cal y a los aserraderos de Punilla”, dice señalando para las cumbres cordobesas.

“Salir a andar a caballo con mi viejo era una maravilla. Él se había criado a caballo manejando hacienda. Mi viejo sabía curar la bichera de palabra y lo hacía muy bien. Intentó enseñarme, pero no quise. Yo sabía que el curabichera funcionaba y sentía que no iba a ser honesto con la enseñanza de mi viejo porque iba a estar pensando que, si no andaba bien, podía recurrir a esos remedios. Sabiendo eso no iba a tener la misma convicción con la que curaba mi viejo, tan corporal y concienzuda”.

Y continúa: “A mi viejo le debo muchos conocimientos también, todo lo que es la faena y el desposte de animales, hacer chacinados. Los fines de semana eran para mi viejo. Cortábamos y llenábamos un camión de leña y cocinábamos para los otros trabajadores, revisábamos y tratábamos la hacienda, volvíamos tomando litros de mate”.

A partir de este primer recorrido familiar, él define como “tácita” su formación agropecuaria que se dirimió entre agronomía o veterinaria (está última se cursaba en Rio Cuarto). La situación económica de la familia y la proximidad con la capital provincial hicieron que optara por la primera que, para ese entonces, “me parecía que me iba a abrir más puertas, me daba más posibilidades. Allí tuve profesores determinantes que me enseñaron muchísimo, como Rubén Coirini y Ula Carlin. Ellos me hicieron ver que el árido provee comida, desarrollo, nuevos productos, innovaciones que no estaban en la vidriera de nadie. Hoy la harina de algarroba se conoce bastante, pero antes no se hablaba de eso”.

Entrado a la facultad Barreda se identificaba con el radicalismo. Ingresó a Franja Morada, espacio que abandonó rápidamente por “centrista” y ante la ausencia de posiciones “más de izquierda que supo tener en su momento”. Su formación política la identifica al Centro de Estudiantes y los diversos cargos que fue ocupando, pero, sobre todo, a personas con las que se fue cruzando en el camino.

“Me acuerdo de Eduardo Orecchia, que fue jefe de la agencia de Cruz del Eje y director de la experimental de Manfredi (INTA). Él enseñaba fruticultura y en sus clases se preguntaba ‘de dónde sale esta fruta, para quién la producimos’. Las discusiones eran verdaderas instancias de formación política. Vos pensabas para qué y para quién asesorabas”.

Unos meses antes de recibirse, Orecchia lo buscó para promover la formación de huertas en la zona de los llanos, desde la estructura del INTA. “A mí me costó mucho, como ingeniero agrónomo, asociarme a la empresa agropecuaria. Pensarla como fin último profesional. Yo consideraba clave a la familia rural, como productora agropecuaria, como habitante de la ruralidad y como actor social. Entonces, en pleno menemismo, cuando yo me recibí, la herramienta era esa (referenciando al ProHuerta y al Programa Social Agropecuario), la contención social promoviendo organizaciones”. 

Sobre lo que reflexiona: “hoy, la herramienta no está clara, y solamente te queda pensar a qué empresa le interesa lo que vos puedas saber para asesorarla o lo que vos puedas ofrecer como servicio”.  

Allí comprendió que el trabajo no es solamente una huerta, sino que hay gallinas, frutales, abejas y un sinfín de actividades y problemáticas asociadas. “En ese momento armé una Ford 67, y andaba con un pizarrón detrás del asiento y con una bolsa con semillas, afiches y cartillas. Aquel tiempo, estos programas intentaban relacionar territorialmente las acciones en un lugar donde el gran síndrome era la falta de agua. Por eso, todo mi trabajo desencadenó en una maestría de ingeniería del agua, que la hice en Andalucía (España), en la que nos aceptaron a mí y a mi compañera por la propuesta de trabajo que hicimos de producción de alimento en la zona árida”. 

Todo este trabajo con huerteros, con obras de agua, con producción de alimentos y, fundamentalmente, a partir del apoyo del INTA, le permitió abordar la problemática de la posesión de la tierra en “los tiempos que se expulsaban a muchas familias del campo. Nosotros podíamos certificar para el Estado que tal o cual familia estaba en esa chacra hace más de 20 años. Podíamos asesorar a los productores qué pasos seguir si una topadora se ponía en la puerta de su chacra. Intentábamos vincular las experiencias de quienes habían pasado por ese difícil momento con aquellos otros que estaban resistiendo el desalojo, en un contexto desatado por la ampliación de la frontera agropecuaria y los negocios inmobiliarios”.

Mumi coordinó, impulsado por quien era coordinador del ProHuerta, Roberto Cittadini, un programa del INTA para trabajar la problemática de la posesión de la tierra junto a organizaciones del Movimiento Campesino de Córdoba, como Apenoc, Ucatras y la UCAN, llegando también a ser presidente de Apenoc, por pedido de los productores, durante los dos primeros años.

Dando valor a su experiencia, logró coordinar el proyecto regional con enfoque territorial del Noroeste del INTA, lo que le permitió afianzar y poner en juego todo lo que sabía. “Nos fue muy bien, hicimos muchas cosas interesantes para la región, aunque siempre intenté no dejar de lado a las empresas, como el sector papero de Villa Dolores o las cabañas ganaderas, todos productores que la tienen muy clara. Pero, reconozco que mi orientación siempre estuvo más con la agricultura familiar.”

Los cíclicos cambios de época también llegaron al INTA y “los enfoques que integraban a las ciencias blandas y a las particularidades del territorio dejaron de tener fuerza y fueron reemplazados por investigaciones puras y duras. En esos tiempos mi enfermedad avanzó fuertemente hasta perder el sentido de la visión por completo. Incorporé al bastón en mi vida, que es como una persona que me ayuda y me asiste”. 

Sobre su ceguera plantea: “Ante mi situación, el INTA generó un espacio de inclusión, gestionando un llamado a concurso para un auxiliar que me asistiera en la coordinación de un Programa de Innovación Territorial en el que venía trabajando. Allí ingresa Leandro Maximino Sánchez, como chofer y auxiliar en computación. Hoy hace mil cosas más que asistirme, trabaja con apicultura, colabora con el conteo de plagas y enfermedades. La institución no sólo me mantuvo, sino que fortaleció mi lugar”.

A lo que agrega: “Me siento muy cómodo en la institución. En Cruz del Eje, en Manfredi, todos me conocen y saben cómo fue evolucionando mi ceguera. Yo estoy canalizando mucha de mi energía en un programa de radio comprometido con la ruralidad, desde una radio que se montó en un club de barrio, cuando Carlos Casamiquela era ministro de Agricultura”. 

Concluye diciendo: “son 4 horas de programa, cuando me dan ganas de hablar, hablo, y cuando me canso, me canso, tengo mucho apoyo, una espalda musical y de notas siempre que llegan a través de tantos amigos corresponsales. Además, recorro permanentemente el territorio haciendo encuestas y entrevistas sobre la actualidad de las organizaciones del campo y sobre la percepción e influencia del cambio climático, para aportar a los proyectos de INTA”.

Etiquetas: extension ruralintamiguel muni barrerapequeños productoresradio agropecuaria
Compartir33Tweet21EnviarEnviarCompartir6
Publicación anterior

Los precios de los fertilizantes están carísimos, pero en el mercado argentino están baratos en términos relativos

Siguiente publicación

¿Cómo fue que aparecieron en el país las primeras picadoras de forraje? Adrián Daniele repasa una historia que empezó en los tambos y se diseminó a toda la ganadería

Noticias relacionadas

Actualidad

Prócer: Falleció Ricardo Pedelini, uno de los responsables de que Argentina sea potencia mundial en la producción de maní

por Bichos de campo
5 febrero, 2026
Actualidad

INTA: Un trabajador denuncia que las autoridades del organismo “tergiversaron” una resolución médica para poder despedirlo

por Diego Mañas
3 febrero, 2026
Actualidad

Ciervos, chanchos y hasta búfalos, plagas en expansión: Una serie de cámaras “trampa” registró el avance de animales exóticos en el delta del Bajo Paraná

por Bichos de campo
3 febrero, 2026
Actualidad

“Siempre hay algo por mejorar”: En Choele Choel, el inquieto agrónomo Raúl Ottogalli incorporó la remolacha forrajera hace años y ya logra sorprendentes producciones de 4.000 kilos de carne por hectárea

por Matias Longoni
3 febrero, 2026
Cargar más

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto los Términos y condiciones y la Política de privacidad .

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Actualidad

Con 13 millones de cabezas de faena, la ganadería entraría en “zona de equilibrio” en 2026: Para crecer, Alberto Wainer dice que “es fundamental estabilidad y mejorar la productividad”

7 febrero, 2026
Actualidad

¿Cómo fue que aparecieron en el país las primeras picadoras de forraje? Adrián Daniele repasa una historia que empezó en los tambos y se diseminó a toda la ganadería

7 febrero, 2026
Destacados

De larga trayectoria en Cruz del Eje, el agrónomo del INTA Miguel “Mumi” Barreda perdió la vista pero no la palabra: Desde un programa radial redobla sus ganas de mostrar la realidad de los pequeños productores

7 febrero, 2026
Valor soja

Los precios de los fertilizantes están carísimos, pero en el mercado argentino están baratos en términos relativos

7 febrero, 2026
Facebook Twitter Youtube Instagram
Sin resultados
Ver todos los resultados

© 2025 Bichos de Campo SRL

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Actualidad
  • Producción animal
  • Agricultura
  • Regionales
  • Ciencia y Tecnología
  • Empresas
  • Clima y Naturaleza
  • VALOR SOJA
  • LA PEÑA DEL COLORADO
  • FIERRO Y CHATAS
  • OLI-NADA-GARCAS
  • DE RAÍZ
  • Newsletter
  • Política de privacidad
  • Contacto
    • Comercial
    • Redacción

© 2025 Bichos de Campo SRL

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, está dando su consentimiento para que se utilicen cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies .