La caída en la superficie sembrada de maíz no le opacó la buena noticia a la agricultura entrerriana, que incrementó el volumen comercializado de granos en un 17% entre 2024 y 2025 y cerró el año con 5.333.859 toneladas operadas en total.
Así consta en los últimos datos difundidos por la Bolsa de Cereales de esa provincia, que grafican una vez más el retroceso de lo que en otra época fue su principal oleaginosa, y, en contrapartida, un notable crecimiento del girasol, soja y sorgo. Junto al trigo, estos granos explican el salto en las toneladas operadas entre un año y otro.
Sin embargo, la mejora en los volúmenes operados, que se vio motorizada además por las sucesivas rebajas en los derechos de exportación, no logró revertir la pérdida de poder de compra de los principales cultivos. Salvo la soja, en mayor o menor medida todos perdieron contra la inflación y la devaluación del peso.
En comparación con el 2024, el volumen de comercializado de girasol saltó un 135%, de poco más de 21.000 toneladas, a casi 50.000, a tono con el crecimiento en la superficie sembrada de esta oleaginosa a nivel nacional. En tanto, en el caso de la soja, el incremento fue de un 40%, el del sorgo, un 42% y el del trigo, un 17%. Entre esos 4 cultivos, se comercializaron más de 3.880.000 toneladas.
La baja más significativa fue la del maíz, que disminuyó su volumen en un 18%, de 1.690.985 toneladas a 1.378.680. En el caso del arroz, las cantidades vendidas prácticamente se mantuvieron, y expresaron una baja de sólo el 1%.
Asimismo, desde la bolsa entrerriana remarcaron que el impacto de la eliminación temporal de retenciones -medida que el gobierno dispuso en septiembre y duró sólo 48 horas- “fue contundente” y se expresa en los volúmenes operados. El total de ese mes a nivel provincial superó en un 134% al mismo registro del año anterior.

El salto más “atípico” se percibió en el caso de la soja que, como respuesta directa a la decisión gubernamental, registró 237.119 toneladas y prácticamente duplicó el volumen de agosto. La misma tendencia se observó a nivel nacional, ya que el octavo mes del año había sido de escasez de divisas y liquidaciones en todo el agro
No obstante, más allá del análisis de los volúmenes operados, es también ilustrativo el comportamiento que tuvieron los precios, que no siguieron ese incremento y, por el contrario, registraron pérdidas en la mayoría de los casos.
“Al comparar estos datos con la inflación anual (31,2%), vemos que sólo la soja mostró una tendencia alcista por encima de la evolución de la inflación argentina, mientras que el maíz terminó a la par y el trigo quedó por debajo”, expresa, en su informe, la Bolsa de Cereales.
Las cotizaciones, que mostraron tendencias alcistas mes a mes, cerraron el 2025 con un aumento anual del 31,4% en maíz, del 23,7% en trigo y del 66,4% en soja.
Del mismo modo, si se lo compara con la evolución del tipo de cambio mayorista -que mostró un aumento del 40,8% anual-, queda claro que tanto el maíz como el trigo sufrieron un deterioro de su valor en dólares, porque rindieron por debajo de lo que se devaluó el peso.
“La soja se consolidó como el único refugio efectivo de valor, superando cómodamente tanto a la inflación como al salto del tipo de cambio”, concluye el análisis de la entidad entrerriana.




