Un informe del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) destaca la creciente importancia relativa que están teniendo los consumos internos de maíz en la matriz comercial del cereal argentino.
“El consumo nacional de maíz en la campaña comercial 2025/26 se estima en un récord de 18 millones de toneladas, continuando la fuerte tendencia al alza observada desde la campaña comercial 2023/24”, destaca el documento.
“Si bien la medición precisa del consumo interno de maíz sigue siendo difícil debido a los múltiples usos y al uso forrajero de maíz en los propios establecimientos, el consumo general de maíz ha aumentado claramente”, añade.
Los sectores de mayor crecimiento incluyen huevos y leche, así como bioetanol de maíz, seguidos por la producción de carne porcina y aviar y la elaboración de alimentos balanceados, entre otros usos industriales.
“El sector de la carne vacuna, históricamente difícil de cuantificar, también ha incrementado significativamente el consumo de maíz debido a la fuerte demanda que está registrando la exportación, los elevados precios del ganado en el mercado interno y los rendimientos favorables del maíz en la recría”, indica el USDA.
También se resalta que “la evidencia sugiere que el ganado se faena cada vez más en pesos más altos” para satisfacer la demanda de hacienda pesada de las industrias cárnicas exportadoras.
En ese marco, la oficina del USDA en Buenos Aires estima que en el ciclo 2025/26 el consumo interno de maíz en la Argentina sería de 18,0 millones de toneladas versus una previsión de 16,7 millones en el último informa oficial de oferta y demanda global de productos agroindustriales de ese organismo.
“Los exportadores reportan dificultades para abastecerse de maíz para cubrir los compromisos existentes, lo que sugiere que las existencias podrían ser inferiores a las estimadas debido a la inversión de precios antes de la nueva cosecha (2025/26)”, señala el USDA.
“Por el contrario, los consumidores nacionales, en particular los productores de ganado vacuno y lechero, prefieren mantener sus existencias de maíz considerando sus altos rendimientos actuales, evitando así los altos costos de transporte y las deducciones comerciales asociadas con la entrega en puerto”, resume.






