Finalmente, luego de un extenso proceso institucional y burocrático, Bunge y Viterra terminaron de instrumentar en la Argentina el proceso fusión que ambas corporaciones agroindustriales concretaron ya a nivel global.
La novedad es que, a partir de ahora, las operaciones de Viterra Argentina pasarán a estar en cabeza de Bunge Argentina, que es la denominación que el grupo mantendrá en el país.
Hasta el pasado mes de enero Viterra Argentina había registrado Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) por 152.383 toneladas de harina y aceite de soja, pellets y aceite de girasol, maíz y trigo. A partir del presente mes de febrero tales registros serán unificados en nombre de la filial local de Bunge.
El plan de negocios del grupo Grassi en la “Nueva Vicentín Argentina” comprende una asociación estratégica con Cargill y Bunge para originar mercadería y consolidar la exportación de los productos agroindustriales.
Bunge, ahora con la integración de las operaciones argentinas de Viterra y la alianza con el grupo Grassi, adquiere una ventaja competitiva significativa en el mercado oleaginoso argentino.
En términos estructurales, la fusión muestra que el negocio agroindustrial a niel global requiere escalas cada vez mayores para poder al menos mantener la rentabilidad del negocio y reducir riesgos.
Este miércoles Bunge presentó su balance del ejercicio 2025, donde se advierte en los últimos dos ciclos viene cayendo el EBIT (utilidades antes de intereses e impuestos en inglés), así como también el EPS (beneficio por acción), que mide la parte del beneficio neto total que corresponde a cada acción ordinaria en circulación.
Además de menores precios de los commodities agroindustriales en general, las corporaciones agroindustriales deben hacer frente a los riesgos crecientes derivados de conflictos bélicos y del cambio constante de reglas de juego promovido por las grandes potencias de China y EE.UU.
Gracias a la fusión con Viterra, a nivel mundial Bunge pudo finalizar el ejercicio 2025 con un procesamiento de soja de 41,0 millones de toneladas versus 36,8 millones en 2024, al tiempo que en el período la comercialización de poroto de soja pasó de 15,3 a 20, 4 millones.
En términos bursátiles, la fusión permitió que la acción de Bunge, que cotiza en el mercado estadounidense NYSE, recupere todo el valor que había perdido en el último año y medio.








