En el CME Group (“Chicago”) el precio del aceite de soja no ha parado de subir desde diciembre del año pasado gracias a la política de promoción del uso interno de biodiésel instrumentada por la presidencia de Donald Trump.
El precio de exportación del aceite de soja argentino ha venido copiando la misma tendencia que los contratos de futuros del CME Group, aunque no con igual intensidad.
“Más allá de la estacional presión de oferta argentina y lógica disparidad entre la plaza de EE.UU. y los puertos locales, uno de los factores claves que explican el ‘rally’ es particular de EE.UU.”, señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El consumo de aceite de soja en EE.UU. está en niveles máximos traccionando por el procesamiento en las plantas aceiteras, que en lo que va de la campaña 2025/26 marcaron un récord de procesamiento.
En el acumulado ya se procesaron 29,6 millones de tonelada de soja en EE.UU., tres millones más que el año pasado a esta altura. En su estimación más reciente, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) espera que se procesen 70 millones de toneladas de soja en toda la campaña.
Se espera que en EE.UU. la demanda de las fábricas de biodiésel absorba 6,7 millones de toneladas de aceite de soja en el ciclo 2025/26, es decir, el 49% del total de la producción proyectada.
“Este dinamismo de la industria aceitera norteamericana le otorga una salida clave a los porotos en el mercado interno, limitando el efecto de pérdida de demanda externa por la guerra arancelaria y sus consecuencias”, apunta el informe.
La absorción de porotos vía industria de biodiésel en EE.UU. es una tendencia que lleva varios años, pero que en los últimos dos se ha estado intensificando y las expectativas se mantienen en máximos hacia delante.
Esta misma semana la Agencia de Protección Ambiental en Estados Unidos elevó la propuesta de mezcla de biomasa a las autoridades en la Casa Blanca, por lo que se espera que para fines de marzo ya estén autorizados los nuevos niveles.







