En el primer mes del presente año Argentina logró un superávit comercial de 1987 millones de dólares gracias a un crecimiento interanual de las exportaciones del 19,3% combinado con una caída de las importaciones del 11,9%.
El crecimiento de las exportaciones se explica por el agro en general y los cereales en particular, ya que los ingresos generados por los embarques de trigo fueron el mes pasado de 818 millones de dólares (+85% interanual) y los de cebada de 248 millones (+93%), según datos oficiales (Indec).
También tuvieron un buen arranque de año las exportaciones de carne bovina congelada con 189 millones de dólares (+40%), la carne bovina refrigerada con 113 millones (+53%) y el aceite de girasol con 105 millones (+161%).
Por su parte, el complejo sojero registró una balanza comercial neta de 1066 millones de dólares, una cifra 4,1% menor a la de enero de 2025 debido a menores volúmenes embarcados.
En lo que respecta al posicionamiento comercial con los diferentes países y regiones, la Argentina empezó el 2026 con un importante déficit comercial con China de 1022 millones de dólares, mientras que con EE.UU. logró un superávit de 465 millones (¡por favor, que Donald Trump no se entere de esto!)
En lo que respecta a las importaciones, debido al contexto de desaceleración de la economía argentina, se cayeron las importaciones de bienes de capital e intermedios, piezas y accesorios, es decir, maquinaria y componentes de procesos industriales.
Sin embargo, crecieron las compras en mercados externos de bienes de consumo y vehículos, lo que indica que el tipo de cambio artificialmente apreciado sigue promoviendo incentivos para importar en lugar de producir en el país.









