El fenómeno ENSO “El Niño” se experimentaría más como una “Niña” en gran parte de la zona central argentina durante lo que queda del presente mes de octubre.
El modelo climático europeo ECMWF actualizó sus pronósticos y se puede ver cómo se afianza el patrón húmedo en gran parte del país, pero no así en la región pampeana, donde se prevén incluso lluvias inferiores a las normales para la época.
“En las anomalías de precipitación media mensual se favorece valores por encima de los promedios sobre el noreste argentino y sectores del oeste del país. La misma señal se prolonga hacia Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil, lo que muestra un patrón regional y no aislado”, señala Leo de Benedictis, especialista de Meteored.
“Sobre parte del centro y norte de la Patagonia predominan también anomalías positivas, aunque menos uniformes; mientras que, hacia el sur patagónico la señal se debilita y en áreas próximas a la cordillera se prevén lluvias inferiores a los promedios”, añade.
De Benedictis remarca que el contraste entre el norte, centro y la Patagonia es propio de un período de transición, y que el mes de octubre constituye el momento en el que los sistemas típicos de invierno dejan de pesar y dan paso a una circulación propia de la época estival.
El modelo muestra que la anomalía de temperatura media mensual prevé valores negativos sobre buena parte del centro y oeste de Argentina, regiones donde se observan desvíos de -0,5 °C a -2 °C, con la señal más intensa sobre sectores cordilleranos y del centro-oeste del país.
Hacia el noreste y parte del este argentino la señal se vuelve más débil, cercana a la normalidad o levemente negativa. “Por ello, el escenario no permite resumir octubre como un mes frío de manera uniforme: se trata de un promedio mensual que puede incluir variaciones de corta duración”, indica.
“Una anomalía negativa de temperatura media no confirma heladas ni permite deducir temperaturas mínimas específicas. Por lo tanto, los pronósticos diarios de corto plazo serán las fuentes adecuadas para seguir episodios concretos, mientras que las anomalías mensuales permiten establecer patrones macro para el mes de octubre”, agrega.
En las anomalías mensuales se pueden observar los sesgos del período de pronóstico, es decir, compara la lluvia y la temperatura media esperadas con la climatología, sin detallar el comportamiento diario. No constituye un pronóstico de acumulados por localidad ni de condiciones para cada jornada, sino un escenario probable para la región”, apunta el meteorólogo.
“Para el sector agropecuario, el patrón puede ser una referencia útil sobre el contexto mensual, especialmente por la señal de precipitación en áreas productivas del norte y el oeste. Sin embargo, las decisiones operativas requieren complementar esta tendencia con pronósticos de menor plazo y observaciones locales”, resume De Benedictis.






