La concursada Algodonera Avellaneda S.A. no logró alcanzar las mayorías necesarias para validar la propuesta de rescate realizada por integrantes de la familia Vicentin y el juez de Primera Instancia Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, Fabián Lorenzini, resolvió abrir el proceso de “cram down”.
Dicho proceso implica que cualquier acreedor –incluyendo a los trabajadores, quienes podrían agruparse en una cooperativa de trabajo– puede presentar propuestas de rescate, las cuales, para ser homologadas, requieren mayoría tanto de capital como de acreedores.
El plazo de inscripción para presentar propuestas se extiende desde el martes 29 de septiembre hasta el lunes 5 de octubre de 2026. Si no aparece ningún interesado o bien ninguna propuesta inscripta alcanza las mayorías necesarias, el juez concursal debe declarar la quiebra de la empresa.
El fracaso de la propuesta oficial fracasó a causa de la negativa instrumentada por el Banco Nación (BNA), que concentra más del 80% del pasivo quirografario computable con créditos verificados de 1585,7 millones de pesos y 260,7 millones de dólares.
No se conocen interesados en sacar adelante a la empresa que acumula graves problemas, como un pasivo posconcursal estimado por los síndicos concursales en 6818,7 millones de pesos y una plata industrial que trabaja al 60% de su capacidad por inconvenientes en la maquinaria de hilandería.
En la actualidad trabaja en el marco de contratos de fazón y sus magros ingresos se destinan al pago de salarios de los alrededor de 360 empleados que conserva la compañía.
La única posibilidad para mantener el pie a la empresa residiría en una cooperativa de trabajo que sea financiada por el gobierno de la provincia de Santa Fe, lo que no resulta sencillo por el volumen de recursos necesario para poner a punto a la empresa.





