Este miércoles la presión bajista del denominado “mercado climático” estadounidense terminó siendo contrarrestada por dos factores de orden geopolítico.
La agencia climática de EE.UU. (NOAA por sus siglas en inglés) actualizó el pronóstico meteorológico para la próxima semana y ahora proyecta lluvias muy abundantes –con algunas tormentas intensas– en sectores del centro, sur este de la zona núcleo agrícola estadounidense (Midwest)
Sin embargo, gran parte del estado de Iowa y del norte de Illinois sigue sin recibir pronósticos meteorológicos favorables, lo que representa un problema porque ese sector es precisamente el más necesitado de aportes de agua.
El pronóstico extendido hasta el 17 de julio próximo proyecta que en el noroeste del Medio Oeste de EE.UU. se esperan precipitaciones menores a las normales para la época.
Si bien no está claro aún si el buen desempeño productivo de las regiones beneficiadas por lluvias logrará compensar el aporte de los sectores menos favorecidos, el anuncio de precipitaciones suele disparar olas de ventas que promueven bajas de precios, como está ocurriendo en el caso del trigo y el maíz en el CME Group (“Chicago”).
Sin embargo, los futuros de poroto de soja están recibiendo una “ayuda” por dos frentes diferentes. El primero es la confirmación de que China volvió a comprar soja estadounidense, lo que representa un alivio para los “farmers” en un contexto internacional tan convulsionado.
El USDA anunció hoy que China ordenó compras de 472.000 toneladas de soja de EE.UU., de las cuales 136.000 corresponden a la actual cosecha y las restantes 336.000 a la nueva campaña 2026/27.
El otro impulso alcista proviene del sector energético, ya que los valores internacionales del petróleo están registrando este miércoles un alza considerable luego de que se reiniciaran ataques entre EE.UU. e Irán.
“Atacamos la isla de Jarg anoche y destruimos una parte”, señaló hoy el presidente de EE.UU., Donald Trump, durante una conferencia de prensa ofrecida en una cumbre de líderes de la OTAN que se está llevando a cabo en Ankara, Turquía. “Puede que nos hagamos con la isla Jarg”, aseguró en referencia a la zona que concentra la principal terminal logística de Irán.
“No estamos atacando al máximo nivel. Podríamos destruir puentes. En un solo día podríamos destruir todos los puentes en Irán. Si tenemos que hacerlo podríamos destruir sus instalaciones de generación eléctrica. No quiero hacer eso, pero si tenemos que hacerlo, los destruiremos. Tienen plantas desalinizadoras. Las destruiremos si es necesario”, agregó.
Como respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán emprendió hoy ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait.
“Mediante operaciones conjuntas con misiles y drones, se destruyeron 85 importantes instalaciones militares estadounidenses en el puerto de Salman, la Quinta Base Naval de Baréin y la base aérea Ali Salem de Kuwait, y derribaron un dron enemigo MQ-9 que intentó interferir en la operación”, señaló la Guardia Revolucionaria por medio de un comunicado.
En ese marco, con el anuncio de ventas de soja de la nueva campaña a China y el alza considerable de las cotizaciones de aceite de soja en el CME Group –copiando las subas del petróleo al tratarse del insumo base del biodiésel–, el poroto de soja experimenta otra jornada más de firmeza en Chicago.








