Hace más de una semana que los puertos del sur bonaerense dejaron de recibir granos en plena cosecha del cereal, cuando existen importantes compromisos de embarques tanto de cereales como de girasol.
Luego de un intento fallido realizado ayer para desbloquear el ingreso de los accesos al Puerto de Bahía Blanca, este martes grupos de transportistas volvieron a bloquear accesos viales clave para realizar “control de cargas” e impedir la circulación de camiones con granos.
Los funcionarios estatales –tanto de la Nación como bonaerenses–, quienes están preocupados por morigerar el impacto del alza del valor del combustible en el sector de transporte de pasajeros, están ausentes al momento de garantizar la libre circulación por rutas nacionales y provinciales.
El único atisbo de presencia estatal es una reunión entre representantes de transportistas y dadores de carga que se viene realizando de manera sistemática en la ciudad de La Plata y que siempre termina con resultados fallidos, como se si tratara de un “déja vu” que se repite una y otra vez ante espectadores cansados de semejante pantomima.
“Las prácticas extorsivas de los transportistas autoconvocados de la provincia de Buenos aires han hecho colapsar las operaciones de exportación de los puertos de Bahía Blanca y Necochea”, indicó esta noche Ciara-CEC por medio de un comunicado.
“La situación es insostenible: los barcos no están viniendo a cargar a la Argentina, por lo que el daño económico para toda la cadena de valor cerealera y oleaginosa es inmenso. Y esto afecta también al país.
No podemos avalar prácticas abusivas en distintos puntos de la provincia que impiden cargar libremente o llegar a los puertos. Urge levantar estas medidas y retomar la normalidad”, advirtió.
En ese marco, empresas exportadoras que en esta época del año completan en los puertos del sur bonaerense embarques de maíz provenientes del Gran Rosario, suspendieron operaciones a ese destino para enviar buques a terminar la carga en puertos del sur de Brasil.
En el sector norte de la región pampeana se opera con normalidad, lo que permite sostener la actividad comercial, mientras que en el sur de la misma el flujo granario y financiero se detuvo por completo, ya que los camiones con granos no salen de los campos por temor a ser interceptados por bloqueos de transportistas.






A mí gustaría poder saber con veracidad, cuáles son los costos reales, y la utilidad neta de los fletes, luego de semejante aumento de el combustible, y x ende todo lo que eso conlleva en la cadena presupuestaria, para poder entender, cuál es la verdad de la situación, lo que si estoy convencido que si se pretende cargar todo ese peso para un solo plato de la balanza, no veo soluciones, duraderas, aclaro para el que lo piense, no tengo, ni tuve nunca ninguna relación con la actividad transportista, solo sufro como tantos, las incomodidades, y los peligros al transitar en las rutas, como tanta gente que nos desplazamos en la necesidad, de actividades lógicas, de la vida normal, dicho esto y con mi humilde comprensión, solo puedo pensar en una irresponsabilidad total, y casi brutal, pretender que siempre sean los trabajadores, y sus familias paguen por estás decisiones, que abarcan un universo muy grande, para que no se encuentre soluciones rápidas, y de un gran sentido común, como en cualquier negociación , dónde nadie debe ser más que ninguno, y tampoco pretender que solo una de las partes, cargue con el peso de situaciones, fuera de toda lógica.
Desde BAHIA BLANCA,
SALUDOS, Y MIS DESEOS DE UNA PRONTA Y JUSTA SOLUCION, PARA LAS PARTES!!