El espejo de Brasil es para la Argentina una imagen muy clara de la destrucción de riqueza que generan tanto los derechos de exportación como la distorsión del sistema de incentivos promovida por la intervención del tipo de cambio.
Si se promedia la producción de soja, maíz y trigo de Brasil y la Argentina en la década del ’90, es factible advertir que la producción brasileña era un 53% mayor a la Argentina. De la mano de la innovación tecnológica, para el promedio de la década del ‘2000 la brecha se había achicado y Brasil producía un 45% más que Argentina.
“Sin embargo, esa década también trajo el regreso de los derechos de exportación, en un marco de políticas que comenzaron a desincentivar el apoyo a las cadenas agrícolas. En medio de ese proceso, Brasil no dejó de apoyar a su producción a través de iniciativas como el Plan Safra”, remarca un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Así Brasil comenzó a crecer por encima de la Argentina en superficie y rindes agrícolas: para la década del ‘2010 la producción del Brasil ya era un 82% mayor que la Argentina. Más cerca del presente, la brecha siguió ampliándose y para las primeras cinco campañas de la década del ‘2020 la producción brasileña fue un 155% superior a la Argentina.
“La divergencia fue aún más marcada en las brechas de producción de carne vacuna. Para el promedio de la década de los ‘90, Brasil producía un 119% más de carne vacuna que la Argentina. Para el promedio de la década siguiente, los ‘2000 dejaron una brecha donde Brasil producía un 167% más”, apunta el informe.
“Ya entrada la década del ‘2010, Brasil producía más de tres veces la producción argentina de carnes, superándola en un 249%. Para lo que va de esta década, la distancia se promedia en un Brasil que produce un 235% más de carne que la Argentina”, añade.
En el escenario exportador las brechas son todavía más grandes. Mientras en el promedio de la década del ‘90 Argentina exportaba un 24% más de carne por año que Brasil, para esta campaña Brasil aspira a despachar al exterior más de cinco veces el volumen de la Argentina. Si bien en estas más de tres décadas la Argentina casi duplicó sus exportaciones de carne, Brasil las multiplicó por más de trece.
Parte de esta brecha de desempeño sectorial se explica también en el mayor financiamiento del agro brasilero. A principios de este milenio, Argentina y Brasil mostraban niveles de crédito interno al sector privado relativamente cercanos, con una proporción sobre el PBI del 24% y 31%, respectivamente.
Tras dos décadas y media, las trayectorias de ambos países divergieron notablemente. Mientras que en Argentina el indicador nunca retomó los valores previos a la crisis de 2001 y se ubicó en el 15% en 2024, en Brasil experimentó un crecimiento sostenido hasta abarcar casi el 76% del PBI.
“Las bajas de retenciones y el fin de las brechas cambiarias son decisiones que colaboran para apuntalar la producción agrícola y ganadera del país. La campaña actual espera batir récords en producción de granos, mientras el crédito bancario al sector ganadero marcó su segundo mayor registro de la historia argentina. Con más apoyo al productor no caben dudas que la Argentina puede seguir creciendo en su producción y exportaciones”, resume el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.








Las políticas agropecuarias de Korrupta/Moreno,fueron lo peor que le pasó al campo en los últimos 50 años!!!