El gobierno chino sabe bien que tiene un dependencia estructural de las importaciones de soja para garantizar la seguridad alimentaria de la nación, lo que representa una debilidad enorme en la actual coyuntura geopolítica. En ese contexto, viene buscando la manera de reducir esa depedencia.
Un informe de la oficina del USDA en Pekín prevé que las importaciones de soja para la campaña 2026/27 alcancen los 108 millones de toneladas, una cifra que, si bien es mayor que la registrada en 2025/26, se encuentra en el mismo nivel que dos ciclos atrás.
“Se prevé que el sólido crecimiento de la demanda del sector avícola, así como el aumento de la demanda en la acuicultura, compensen el menor crecimiento de la demanda del sector porcino, que ha experimentado una disminución en el número de cerdas reproductoras y una consolidación del mercado”, señala el informe del USDA.
Según la Asociación China de la Industria de Alimentos para Animales, la producción total de proteínas, huevos y leche alcanzó los 342,3 millones de toneladas en 2025, lo que representa un aumento del 8,6 % con respecto al año anterior.
Ese crecimiento se está realizando con fuentes alternativas de harinas proteicas, como es el caso de la harina de colza A fines de febrero de 2026 las autoridades chinas redujeron el arancel antidumping sobre las semillas de colza canadienses al 5,9% y eliminaron el arancel del 100% sobre la harina de colza de ese origen, lo que permitiría incrementar las importaciones chinas luego del altercado diplomático entre ambas naciones.
Otra alternativa es intentar incrementar la producción interna de soja, lo que no resulta sencillo ante la escasez de tierra productiva disponible. Entre 2023 y 2025 China aprobó 19 variedades de soja transgénica, además de ofrecer importantes subsidios económicos a los productores de soja.
La soja importada constituye la gran mayoría del volumen de procesamiento. Sin embargo, la reciente producción nacional de soja ha superado la demanda para consumo humano, lo que ha resultado en varios millones de toneladas de soja local que finalmente ingresaron al mercado de procesamiento.
“Un informe de la industria china indicó que aproximadamente 2,5 millones de toneladas de soja nacional se procesaron en 2025, algunas con apoyo gubernamental a las plantas procesadoras. Se espera que en la campaña 2025/26 la soja nacional continúe ingresando al mercado de procesamiento”, explica el informe.
“Si bien no representa un volumen significativo en comparación con la demanda total de procesamiento, la producción nacional subsidiada podría reducir ligeramente la cuota de importación en ciertos meses, especialmente si la soja se almacena durante varios años y se comercializa en momentos de precios más altos”, añade.
Tras la reunión presidencial de octubre de 2025 en Busan, Corea del Sur, donde se alcanzó un acuerdo comercial y económico para suspender ciertas medidas de represalia, China reanudó sus compras de soja estadounidense.
Al 26 de febrero de 2026, los datos de ventas de exportación del USDA, indicaban que China había comprado 10,8 millones de toneladas de su compromiso de compra de 12 millones de soja estadounidense.
“Otras 2,19 millones de toneladas de soja estadounidense se vendieron a ‘destinos desconocidos’. Si bien las empresas estatales chinas suelen solicitar que sus destinos de exportación figuren como desconocidos, no se ha confirmado si las compras de 2,19 millones de toneladas a ‘destinos desconocidos’ tienen como destino China. Hasta el momento, las compras se han limitado a empresas estatales (como Sinograin) debido al arancel adicional del 10 % impuesto por China”, señala el documento.
El informe indica que a pesar de la reciente mejora en las relaciones entre China y EE.UU, las disparidades estructurales de precios siguen favoreciendo a los productos sudamericanos, ya que Brasil comienza la cosecha y comercialización de su nueva cosecha récord de soja, cuyos precios han caído significativamente por debajo de los de la soja estadounidense.
Buena parte de las compras realizadas por empresas estatales chinas van a parar a los silos estatales para configurar reservas estratégicas, las cuales se emplean para intentar mitigar la volatilidad de precios al ofrecer granos a precios rebajados cuando los mismos se tornan muy caros para las industrias procesadoras.
Entre el 11 de diciembre de 2025 y el 13 de enero de 2026, Sinograin realizó cuatro subastas de soja importada. En estas sesiones se ofrecieron aproximadamente 2,76 millones de toneladas de poroto importado, de las cuales 2,0 millones se vendieron con éxito a un precio promedio de 3800 yuanes por tonelada métrica (543 u$s/tonelada).








