En el límite entre Buenos Aires y Santa Fe, con el Arroyo del Medio como referencia geográfica y política, el ministro de Desarrollo Productivo santafesino, Gustavo Puccini, eligió la vidriera de Expoagro para meterse de lleno en uno de los debates del momento: analizó la posibilidad real de que la Argentina escale su producción agropecuaria hasta las 300 millones de toneladas, tal y como planteó el presidente Javier Milei en la reciente apertura de sesiones del Congreso Nacional.
Puccini no descartó el objetivo, pero lo condicionó con crudeza. “La Bolsa de Comercio de Rosario presentó un informe sobre cómo se pudiese crecer en los próximos años, fundamentalmente de la mano de la tecnología, sin duda, y otra de las claves era haciendo que las retenciones vayan desapareciendo. No hay otra clave posible si no le sacamos la pata encima de quien produce”, explicó.
Sin embargo, rápidamente bajó la discusión a tierra firme. “El presidente pretende aumentar las producciones. Santa Fe lo que le dice y le levanta la mano, que somos un hub logístico: bueno, arregle las rutas, pongamos más infraestructura, recuperemos el sistema ferroviario, trabajemos más por una ley de cabotaje, el sistema fluvial”, enumeró.
Y remató con una advertencia directa: “Si estas cosas no se solucionan, vamos a querer exportar más, pero la infraestructura va a crujir”.
Según el propio ministro, el deterioro de la red vial ya implica un costo acumulado significativo. “Este gobierno a mitad de tiempo se comió un capital vial muy pero muy importante, estamos hablando de más de 10 mil millones de dólares en toda la República Argentina”, sostuvo.
En ese marco, la discusión sobre las 300 millones de toneladas deja de ser un planteo teórico para convertirse en un problema de ejecución. Puccini plantea que el salto productivo no depende solo de la macroeconomía ni de la voluntad política, sino de condiciones estructurales que hoy no están resueltas.
Esa mirada se apoya en un diagnóstico más amplio sobre la coyuntura. “A la situación, a la coyuntura del país obviamente que la vemos compleja. Desde Santa Fe, con un entramado productivo diverso, tenemos muchas mesas productivas. Algunos sectores están complicados con alguna recesión encima, otros están intentando recuperar un poquito y algunos están con el boom productivo y van para adelante”, describió.
Mirá la entrevista completa con Gustavo Puccini:
En ese contexto, volvió a marcar un límite al enfoque actual de la política económica. “El gobierno nacional creo que tiene que darle una vuelta de rosca al enfoque de la micro también. En la macro la estabilizó, la inflación está controlada, buscó la estabilidad fiscal, pero creo que hace falta una mirada en la micro, un acuerdo productivo porque notamos que el bolsillo de la gente no empieza a llegar a fin de mes, aún el que tiene trabajo”.
Para Puccini, además, el cambio de reglas de juego fue abrupto. “Estamos en una cancha de juego nueva. De aquel que producía con una idea inflacionaria pasó al flujo y a cómo producís, y ahí vino la idea de ser más competitivo y una apertura que algunos se tuvieron que poner rápidamente a competir”.
En ese punto aparece otro condicionante para el salto productivo. “Nivelar la cancha sería que una reforma laboral se hubiese discutido antes de que abra las importaciones, una reforma tributaria que hay que hacerla”, afirmó.
Desde Santa Fe, el ministro defendió un esquema propio para sostener la actividad. “El gobierno nacional nos pide a las provincias que bajemos la carga tributaria, Santa Fe lo está haciendo. En Santa Fe no se paga el ingreso bruto al campo, la maquinaria agrícola no paga patente, hemos puesto exenciones fiscales en el 2026 más fuerte que en el 2025”.
Incluso cuantificó ese esfuerzo: “Si todo el sector productivo usa las herramientas fiscales que dimos, 80.000 millones de pesos no los recauda la provincia, quedan en manos de quien produce o de una familia”.
Pero insistió en que el grueso de las decisiones pasa por la Nación. “Primero quitar retenciones o bajarlas a la mitad. Se llevaron 4.809 millones de dólares en el 2025. Imaginate si eso queda en manos de los productores: se va a la ganadería, al tambo, a maquinaria, se va a dinamizar una economía que está en algún punto parada”.
La discusión sobre competitividad, en ese sentido, se conecta directamente con la posibilidad de crecer en volumen. Sin alivio fiscal y sin infraestructura, el objetivo de las 300 millones aparece, al menos para Puccini, como una meta difícil de materializar.
El ministro también sumó otro frente de preocupación que puede impactar de lleno en ese esquema exportador: las trabas al biodiésel en Europa. “Si la Unión Europea corta la importación de biodiesel, está la soja, y no se va a poder importar nada que tenga que ver con la soja. Ese es el problema que estamos teniendo, muy grave”, advirtió.
Y agregó: “No tiene elementos científicos para decir que la soja es un insumo de alto riesgo. Es una medida paraarancelaria”.
En paralelo a esas tensiones externas, Puccini reivindicó el rol de las provincias productivas como motor del crecimiento. “Hay un modelo santafesino, pero también lo hace Córdoba, Entre Ríos, una Región Centro. Creo que por ahí puede ir el camino, con un Estado presente y eficiente, vinculando la ciencia con la producción e invirtiendo en infraestructura”, resumió.




