El gobierno de Santa Fe presentó una nueva resolución destinada a ordenar y promover el uso de drones en las aplicaciones agrícolas. La norma establece un marco específico para la utilización de aeronaves pilotadas remotamente (RPA) en la pulverización de productos fitosanitarios y busca acompañar el avance tecnológico que ya se observa en muchas zonas productivas.
La medida apunta a diferenciar claramente esta modalidad de aplicación respecto de los equipos terrestres y de las aeronaves tripuladas, al tiempo que fija condiciones para su operación. Entre los puntos centrales, la normativa incorpora la certificación y capacitación obligatoria de los operadores, con el objetivo de asegurar que cuenten con los conocimientos necesarios para realizar aplicaciones seguras y eficientes.
Desde el gobierno provincial explicaron que el objetivo es ordenar una actividad que viene creciendo con rapidez, al mismo tiempo que se brinda previsibilidad para productores, contratistas y empresas que invierten en este tipo de tecnología.
Córdoba reguló las aplicaciones agrícolas con drones y fijó requisitos para su uso en el campo
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, vinculó la decisión con una estrategia más amplia de modernización del sector agroindustrial. “Este paso es fruto de la decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro, que nos marcó con claridad que Santa Fe debe liderar la innovación aplicada al agro. Con esta normativa damos previsibilidad, seguridad jurídica y herramientas modernas para que nuestros productores puedan invertir y crecer con confianza”, afirmó.
Según explicó el funcionario, la resolución busca facilitar la incorporación de estas herramientas tecnológicas, pero al mismo tiempo asegurar estándares de operación que garanticen la protección ambiental y la seguridad de las personas.
Además de ordenar la actividad, el gobierno santafesino sostiene que el nuevo marco regulatorio permitirá planificar inversiones en este tipo de equipos sin el riesgo de eventuales prohibiciones o restricciones futuras, algo que en los últimos años generó incertidumbre en varios distritos.
El avance regulatorio se inscribe en una tendencia que empieza a consolidarse en distintas provincias agrícolas, donde el uso de drones para pulverizar cultivos gana terreno por su precisión, su capacidad para trabajar en ambientes complejos y la posibilidad de reducir el impacto operativo de las aplicaciones.
En ese contexto, Santa Fe no es la única jurisdicción que decidió avanzar con reglas específicas. Hace pocos días, la provincia de Córdoba también actualizó su normativa para regular las aplicaciones agrícolas con drones, estableciendo requisitos técnicos y condiciones de operación para su uso en el campo.
Aquella normativa cordobesa fijó parámetros para el registro y la habilitación de operadores, así como criterios técnicos que deben cumplir las aplicaciones, en un intento por integrar esta tecnología dentro del sistema de control que ya rige para las pulverizaciones agrícolas.
Con esta nueva resolución, Santa Fe se suma a ese proceso de institucionalización de la actividad y busca posicionarse como un polo de desarrollo en tecnologías aplicadas al agro. Desde el gobierno provincial aseguran que el objetivo es articular la producción agropecuaria con el ecosistema de servicios basados en el conocimiento, un segmento que crece alrededor de las soluciones AgTech.
Bajo esa lógica, sostienen que la regulación de los drones no sólo apunta a ordenar la actividad actual, sino también a abrir el camino para un desarrollo más amplio de herramientas digitales y tecnológicas vinculadas a la producción agrícola.





