Como dirigente del PRO, Cristian Cunha forma parte de la alianza política que gobierna la provincia de Santa Fe, liderada por Maximiliano Pullaro. De familia agropecuaria, además, conoce de cerca los procesos productivos y comerciales que están detrás de una cosecha. Quizás por eso, como secretario de Coordinación del gobierno santafesino, se haya puesto al hombro tratar de acomodar una crisis recurrente que se produce en los alrededores de Rosario cuando se acerca la cosecha gruesa y comienzan a llegar miles de camiones hacia los puertos exportadores.
Este lunes 16, el gobierno de Santa Fe y las autoridades de Transporte a nivel nacional están relanzando el programa STOP, esta vez en su versión 5.0. ¿De qué se trata? Cunha explicó a Bichos de Campo los detalles de este nuevo intento por organizar un poco el sistema de descargas en las terminales y fábricas ubicadas a la vera del Paraná, a lo largo de unos 60 kilómetros al norte y sur de la ciudad de la bandera.
Cunha ya era funcionario (estaba en Senasa Santa Fe) durante los años 2017/18, cuando en el gobierno de Mauricio Macri se puso en marcha una primera versión del programa STOP, junto a sectores del comercio de granos nucleados en la Bolsa de Comercio de Rosario. “Con Guillermo Dietrich (ex ministro de Transporte) se empezó a poner el cupo -recordó el funcionario-. ¿Qué quiere decir? Que no es que el camión cargaba y cualquiera podía ir al puerto, Había que sacar un turno”.
Este sistema de cupos ordenó bastante la situación, pues muchos camiones que no obtenían su cupo de descarga evitaban viajar hacia el Gran Rosario, una zona donde ingresan cerca de 2 millones de camiones cargados de granos cada año.
Pero había que darle una vuelta de tuerca al sistema y eso es lo que arranca el lunes que viene: el STOP 5.0. Es lo que nos explicó el funcionario:
“¿Qué pasa hoy? Todo el cordón de Rosario para el sur y para el norte recibe más o menos aproximadamente por año 2 millones de camiones. Pero tenés días de 15.000 camiones que te llegan en cuatro horas. ¿Qué pasa? Se congestiona. Todos los camioneros, que son los más perjudicados, viven en la banquina. Hay un problema de seguridad y además rompen el embrague porque andan un metro, avanzan y tienen que volver a frenar”, indicó el funcionario santafesino.
“Se rompen las rutas, rompen los camiones. Hay accidentes lamentablemente fatales. Eso todo en un cordón de 70 kilómetros”, añadió.
Según Cunha, el gobernador Pullaro les dio la orden de trabajar intensamente para volver a ordenar esa problemática. “Empezamos en 2024 con el operativo Cosecha, empezamos a trabajar cinco ministerios dentro del gobierno, más los municipios, más el sector privado, las terminales, la Cámara de Transporte, más los camioneros. Pero siempre ordenando el caos. Entonces dijimos: hay que avanzar y salir por arriba del caos”.
“En el medio hubo muchas obras viales de la provincia. Hicimos el tercer carril de la autopista, que hemos invertido 1.500 millones de dólares, y otras obras de infraestructura y logística, productiva. ¿Por qué? Porque entendemos que la provincia es el tractor de la economía argentina, y tenemos la bendición de tener los puertos en la provincia Santa Fe”.
Las estimaciones del gobierno local es que si la nueva licitación de la hidrovía tiene éxito y avanzan nuevas obras de dragado, la navegabilidad del Paraná va a aumentar a entre 38 y 40 pies, lo que permitiría meter más carga en los buques de ultramar. Y eso requeriría todavía de mayor cantidad de camiones descargando granos en la zona. “Ya no van a ser 2 millones de camiones, van a pasar de 2,5 millones”, indicó el secretario de Coordinación.
A partir de ese diagnóstico las autoridades nacionales y provinciales acordaron relanzar este programa STOP 5.0. ¿Y en qué consiste? “Vamos a tener un monitoreo en un radio de 30 kilómetros donde los camiones van a tener, además del cupo, del turno de descarga, un horario de llegada. El camión puede llegar a ese límite supongamos, a 14 y va a tener un umbral de dos horas para llegar al puerto.
Eso evitaría la aglomeración de camiones en los accesos a cada puerto, y los consecuentes problemas que ese agolpamiento trae aparejados. “Si vos pasás antes por ese radio de 30 kilómetros porque venís antes de tu cupo, como pasa hoy, que vienen 12 o 15 horas antes, va a haber una infracción. O sea, tenemos que empezar a a educarnos todos”, enfatizó Cunha.
“El camión que en vez de llegar a horario viene 15 horas antes y se pone a esperar está ahí, a merced de de la inseguridad, de accidentes. Bueno, a partir de ahora tendrá que espere un par de horas más en el pueblo”, indicó el funcionario, que aclaró que en principio los controles en ese radio de 30 kilómetros serán físicos, pero que luego serán digitales.

Dirigiéndose a los transportistas, el secretario explicó: “Vos podés pasar este circuito de 30 kilómetros dos horas antes, Si pasas después no hay problema, quizás porque rompiste el camión. Ahora, no vengan diez horas antes. No vengan 12 horas antes”.
Para Cunha, esta decisión de exigir que se respeten los horarios de llegada no solo provocará que se ordene mejor el tránsito en el acceso a los puertos sino que desencadenará un proceso de inversiones en zonas próximas, donde se podrían construir playones con áreas de servicios y descanso para los camioneros que deben esperar a tener su cupo fuera del perímetro de 30 kilómetros.
“La resolución salió publicada ya la semana pasada, y el día lunes 16 empieza a ser obligatoria, sin infracción, O sea, en principio va a ser pedagógica. Vamos a empezar a educar a los camiones de todo el país, porque es la primera vez que la provincia Santa Fe tiene injerencia en este flujo de camiones que viene de todas partes y que va a controlar”, indicó.




