En los últimos siete días se descargaron 800.000 toneladas de maíz sobre los puertos del Gran Rosario, una cifra 2,6 veces superior al promedio de los últimos cinco años en lo que respecta a la primera semana de marzo. Esa “avalancha” no fue gratuita en materia de precios.
“El sector exportador venía ofreciendo 180 u$s/tonelada para comprar maíz con entrega inmediata durante las tres semanas anteriores, mientras que en estas últimas jornadas las propuestas se generalizaron con valores 10 u$s/tonelada más abajo”, comenta un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
“La pizarra de Rosario llegó a mínimos de enero del 2018 si se actualizan los precios por el efecto de la inflación; es decir, mínimos de ocho años. Inclusive, comparando estacionalmente los precios por maíz, la presión de cosecha este año llegó mucho antes y con gran intensidad”, remarca.
Este año la oferta exportable de maíz argentino es de 40 millones de toneladas versus 34,3 millones en el promedio del último lustro, lo que representa un desafío tanto comercial como logístico.
Así como los productores están haciendo “caja” con el maíz, los exportadores necesitan programar la mayor cantidad de embarques posibles en el primer semestre, dado que a partir de julio próximo Brasil comenzará a exportar un volumen enorme del cereal.
Por fortuna, el crecimiento de la demanda interna de maíz en la Argentina, junto con el aumento del poder de compra de los consumos –con la ganadería a la cabeza–, están impidiendo una “carnicería” en los valores FAS del maíz. Es decir: si bien los valores operados vienen descendiendo, los mismos no se derrumban gracias a los compradores locales.
Si la buena noticia es que aún falta mucho para el inicio de la “temporada comercial” alta del maíz brasileño, la mala es que la oferta exportable proyectada del cereal en ese país durante la presente campaña es de 46,5 millones de toneladas, la cifra más elevada desde 2022/23.
Esa es la razón por la cual el valor del contrato futuro Maíz Rosario Julio 2026 en el mercado A3 es más bajo que el del Maíz Abril 2026 y también explica el hecho de que el interés abierto del primero duplique el del segundo, lo que indica mayor voluntad de cobertura de precios para el maíz tardío ante un temor de la caída del valor de ese producto cuando aparezca Brasil en escena.








