Las elevadas tasas de interés en pesos obligan a las empresas agropecuarias argentinas a financiarse en dólares. La segunda edición del Informe Nera revela que en 2025 casi nueve de cada diez créditos otorgados al sector se hizo con la moneda estadounidense.
El informe Nera trae al frente un dato contundente: el 88% de las operaciones de crédito realizadas durante 2025 fueron en dólares, consolidando un giro que ya se venía gestando en 2024.
“Durante 2025 vimos cambios significativos en materia de financiamiento del agro, marcados por una mayor participación del sistema bancario frente al crédito comercial tradicional y por la consolidación del dólar como moneda de preferencia del productor”, señaló Marcos Herbin, CEO de Nera.
El informe destaca que el volumen de transacciones para el financiamiento de insumos en la plataforma casi se duplicó respecto a 2024. Este crecimiento guarda una estrecha correlación con la dinámica del mercado general, donde la demanda de crédito bancario se intensificó como respuesta directa a la merma en la oferta de financiación comercial.
La plataforma ofrece convenios especiales para financiar protección de cultivos, semillas, fertilizantes y combustibles. Los picos de operación más grandes se registraron en la previa de la campaña gruesa, representando el 44% del volumen anual de transacciones en 2025.
A lo largo del año pasado, Nera integró líneas de crédito específicas para la maquinaria agrícola. Durante ese primer año, cerca de un centenar de proveedores operaron de forma activa en la plataforma, facilitando desde la adquisición de implementos y repuestos hasta el financiamiento de saldos remanentes en operaciones con entrega de unidades usadas.
En el caso de la ganadería, las transacciones crecieron un 22% interanual, principalmente destinadas a inversión en genética, retención de vientres y compra de invernada.
Al profundizar en la estacionalidad de uso de la plataforma, se evidencia un incremento significativo en el volumen de operaciones a partir de marzo. Esto guarda una correlación directa con el inicio del otoño, período que marca un punto de inflexión en el calendario ganadero debido a la llegada del destete y el pico en la comercialización de terneros.
Otro hallazgo relevante del informe es que el 60% de los créditos se toman a un año, buscando que los vencimientos coincidan con la próxima cosecha. Entre junio y agosto crece la demanda de créditos a 360 días, mientras que entre agosto y octubre ganan peso los plazos a 270 días.
Al observar la dinámica de las tasas del mercado, se observan dos trayectorias divergentes. El costo del endeudamiento en dólares experimentó una tendencia alcista, llegando prácticamente a duplicar sus valores entre el inicio y el cierre del calendario. Por el contrario, la tasa en pesos mostró un comportamiento particular: a pesar de haber mostrado volatilidad en los meses electorales, logró
retornar a su nivel de equilibrio inicial, cerrando el año en valores similares a los de su apertura.
El uso de granos como garantía sigue creciendo como alternativa de financiamiento. Durante 2025, más de 520.000 toneladas fueron utilizadas para respaldar créditos, con participación de 40 acopios, corredoras, exportadoras y cooperativas registradas en la plataforma.
El 80% de los contratos se realizó con precio a fijar, principalmente en soja (44%) y maíz (40%), lo que refuerza el rol del grano como activo financiero dentro del sistema.







