Este jueves el Senado de la Nación podría tratar la modificación de la Ley 26.639, lo que encendió alertas en especialistas y organizaciones socioambientales. Entre esas voces se oyó la de la licenciada Laura Isla Raffaele, docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba), quien advirtió que la iniciativa “pone en riesgo uno de los marcos legales de protección hídrica más importantes del país”.
Sancionada en 2010, la norma que ahora quiere modificar el oficialismo fija presupuestos mínimos para proteger glaciares y el ambiente periglacial, incluyendo glaciares descubiertos, cubiertos y de escombros, fundamentales como reservas estratégicas de agua dulce.
“Almacenan agua en forma de hielo y la liberan en períodos secos, sosteniendo ríos, poblaciones y actividades productivas. Sin estos aportes, muchas regiones áridas no podrían sostener su vida ni su economía”, explicó la especialista de la Fauba.

El proyecto a debatir en el Senado redefine qué glaciares quedarían protegidos y delega en las provincias la determinación de qué cuerpos de hielo cumplen esas funciones, desplazando el rol técnico del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), dependiente del Conicet y especializado en el asunto.
“Es extremadamente riesgoso trasladar la decisión del ámbito científico a autoridades provinciales que pueden tener intereses económicos en la expansión minera”, sostuvo Isla Raffaele. Según indicó, las provincias podrían incluso solicitar la eliminación de glaciares del inventario, dejándolos sin protección legal.
Desde su origen, la ley enfrentó resistencias del sector minero porque prohíbe la actividad extractiva en zonas con cuerpos de hielo por el impacto que generan las obras y el movimiento de suelos. Ahora, de la mano de un gobierno que busca inversiones de las grandes compañías mineras gobales, “la modificación busca habilitar más proyectos mineros en zonas periglaciares”, afirmó Isla Raffaele. La propuesta cuenta con el impulso de gobernadores de provincias con fuerte desarrollo minero, como San Juan, Mendoza, Salta, Jujuy y Catamarca.
La especialista de Fauba ya había expuesto sus prevenciones en diciembre ante comisiones del Senado, donde sostuvo que las provincias no pueden degradar ecosistemas que sostienen actividades productivas esenciales y que el impacto sobre los glaciares trasciende fronteras políticas. También señaló la contradicción de promover la transición energética mientras se flexibiliza la principal ley que protege reservas de agua vulnerables al calentamiento global.
“El agua es un recurso vital y estas reservas tardaron miles de años en formarse. Si los glaciares se destruyen, no hay forma de recuperarlos”, cerró la docente.






Otra vez la Creencia contra la Ciencia. Asi nos perdimos la cría de Salmones, la instalación de una planta de Selección de Semillas en Barrio Malvinas en Córdoba, Impusieron las restricciones de pulverización en zonas periurbanas, y puedo seguir.
Los que defienden la Preservación ante la Conservación de los Recursos deberían adjuntar Documentación Científica que pruebe la oposición y Avales.