Los primeros pronósticos climáticos indican que la campaña sudamericana 2026/27 de granos finos y especialmente la de granos gruesos estarían influenciada por el fenómeno ENSO “El Niño”.
El pronóstico “objetivo” publicado esta semana por CPC/IRI –organismo dependiente de Columbia Climate School– muestra que existe un 58% de probabilidad de que se instale una fase “El Niño” en el trimestre comprendido entre mayo y junio de 2026.
El pronóstico, que se confecciona con el promedio ponderado de las proyecciones elaboradas por los principales centros climáticos mundiales, indica que esa probabilidad varía entre el 58% y el 61% en el resto del año.
Los diferentes modelos climáticos prevén en todos los casos un progresivo calentamiento del Pacífico ecuatorial durante el verano, aunque con diferentes niveles de intensidad: mientras que algunos estiman que se tratará de un Niño intenso, otros prevén que será más suave.
El fenómeno Niño-Oscilación del Sur (ENSO por sus siglas en inglés), que comprende la variación de parámetros meteorológicos del Océano Pacífico ecuatorial, influye de manera determinante en los regímenes de precipitaciones de diferentes regiones del mundo.
En el NEA y la región pampeana argentina, Uruguay, Paraguay y parte del sur de Brasil los fenómenos Niño suelen estar asociados con lluvias superiores a las normales y eventuales inundaciones en algunos sectores.
Más allá de los desastres que pueden asociarse al evento climático, a nivel regional –en Argentina, Paraguay y Uruguay– las fases ENSO suelen generar rendimientos agrícolas elevados.
Por el momento, la fase instalada es la “Neutra”, la cual tendería a diluirse en el transcurso del primer semestre del presente año para dar paso a un período caracterizado por el fenómeno “Niño”.






