La Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) lanzó una nueva alerta roja, esta vez para el Yuyo Colorado o Amaranthus hybridus, que mostró ser resistente al preemergente sulfentrazone, perteneciente a los herbicidas inhibidores de la enzima PPO.
El caso –que es el primero en su tipo en el país- fue detectado a partir de fallas de control observadas en un lote de la localidad santafecina de Fuentes, donde plantas de A. hybridus sobrevivieron a las aplicaciones con este insumo.

Frente a esta sospecha, en febrero de 2025 se recolectaron semillas de la población problemática (R), así como de una población considerada susceptible (S), y se avanzó en un ensayo de dosis-respuesta en condiciones controladas dentro de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario.
“Los resultados fueron concluyentes. Mientras la población S fue controlada incluso a dosis menores que la de marbete, la población R mostró una supervivencia del 64,7% a la dosis de uso”, indicaron desde la REM.
“El análisis permitió determinar una DL50 de 24,66 g i.a/ha para la población S y de 306,01 g i.a/ha para la R, lo que representa un factor de resistencia de 12,41, confirmando que la población evaluada posee resistencia heredable a sulfentrazone y descarta fallas operativas o condiciones particulares del ambiente como causa principal”, detallaron a continuación.

Cabe mencionar que el Yuyo Colorado es una de las malezas de mayor expansión en Argentina, encontrándose presente en más de 25 millones de hectáreas. Con una alta capacidad de colonización, esta especie de la familia Amarantáceas, que es anual y primavero-estival, puede producir hasta 100.000 semillas por planta. Además, presenta gran tolerancia al sembrado, lo que le permite desarrollarse aun dentro de cultivos establecidos.
La preocupación gira en torno a que, a nivel global, esta maleza ya presenta 38 poblaciones documentadas con resistencia confirmada para cinco grupos de herbicidas. Ellos son: glifosato, ALS, hormonales, PSII y PPO.
Sin embargo, dentro del grupo PPO, solo se había registrado en Argentina un caso confirmado al postemergente fomesafen (2022), mientras que para sulfentrazone existía únicamente un antecedente regional en Bolivia (2005).
Si bien aún no se evaluó la respuesta de la población identificada en Santa Fe a otros modos de acción -como glifosato, ALS u hormonales- ya se encuentran en curso ensayos para analizar su comportamiento frente a otros herbicidas PPO.
En paralelo a este caso confirmado, en la REM ya se recibieron denuncias desde otras zonas del país asociadas a la misma especie y activo, por lo que distintos equipos de investigación ya están evaluando si podrían tratarse de nuevos casos de resistencia.
En este sentido, desde Aapresid recomendaron “minimizar la dispersión del biotipo será clave en esta etapa inicial”.
“Resulta fundamental extremar controles mecánicos y culturales en los lotes afectados, asegurar una limpieza adecuada de cosechadoras y equipos, y monitorear de manera sistemática los campos vecinos donde la especie está presente. Paralelamente, se vuelve necesario diversificar modos de acción y avanzar en la evaluación de alternativas químicas eficaces para esta población”, concluyeron.




