La cosecha de las primeras 200 hectáreas de avena en cercanías de la localidad de El calafate, en Santa Cruz, a las que pronto se le sumarán unas 170 de trigo, sin dudas marca uno de los hitos agronómicos más relevantes del último tiempo. Se trata de la producción a escala de granos más austral del país, que ya enciende el entusiasmo por lo que podría suceder de cara a los próximos años.
Tanto es así que el propio gobernador de la provincia, Claudio Vidal, aseguró que la experiencia, a pesar de todas las dudas previas, no solo continuará sino que se ampliará en esa parte del territorio provincial.
Durante una visita a la Estancia Alice, donde se desarrolla esta iniciativa, Vidal expresó: “Cuando comenzamos a hablar de producir trabajando nuestra tierra, para muchos era algo imposible en Santa Cruz”.
El gobernador remarcó que lo conseguido marca un cambio en la matriz productiva de la provincia, permitiendo pensar en una autonomía en la producción de alimento para la ganadería.
“Producir alimento balanceado en la provincia era algo impensado años atrás. Esto nos permite producir carne más barata y también avanzar en otras producciones”, señaló, al tiempo que afirmó que es clave agregar valor dentro de la provincia.

“Soy de los que cree que tenemos que recuperar nuestros campos, pero acá vamos a producir alimento en Santa Cruz, generando mano de obra, generando mano de obra y recuperando lo que nos enseñaron los primeros pobladores en esta provincia”, sostuvo a continuación Vidal.
De acuerdo con las estimaciones realizadas al momento, los rindes de esta primera campaña muestran variaciones según el lote, y se estima que rondarán los 1.200 y 2.000 kilos por hectárea, algo más que positivo para esta primera experiencia.





