El grupo Grassi, que controla el emporio de Vicentin a partir de haberse impuesto en el Cramdown dispuesto por la justicia como salida a un concurso de acreedores que se inició en marzo de 2020 informó que realizó “los primeros pagos” previstos dentro de esa propuesta.
De no creer, hubo que esperar casi seis años para que los algunos acreedores de Vicentin vieran un mango de la que perdieron. En total la compañía aceitera tiene un pasivo cercano a los 1.300 millones de dólares, de los cuales unos 400 millones corresponden a la cadena de aprovisionamiento de soja y otros granos, es decir cooperativas y productores que la abastecían de soja.
Con la empresa en su poder tras la propuesta de Cramdown homologada en el Juzgado Civil y Comercial de Reconquista a cargo de Fabián Lorenzini, Grassi comentó que estos primeros desembolsos marcan “un nuevo y trascendente hito para la Nueva Vicentín Argentina, en el que comienzan a hacerse efectivos los pagos que fueran conformados por los acreedores que adhirieron a las distintas opciones”.
Lo que se pagó ahora fueron los anticipos financieros estipulados para los acreedores que se encuentran incluidos en las categorías A2 y A3. “Al momento un total de 664 acreedores recibieron el pago y se continúan procesando los restantes acreedores que pertenecen a estas categorías que están completando la respectiva documentación”, se indicó desde la compañía.

Luego explicó: La categoría A2- Abastecimiento Directo con Anticipo Financiero, comprende a aquellos acreedores que optaron por la entrega de 200 toneladas de soja por cada 1.000 dólares de crédito y que recibirán un anticipo de hasta 25.000 dólares que cubra como máximo el 80% de su crédito.
“Esta opción ofrece una recuperación de hasta el 140% de la acreencia y una bonificación de 7 dólares por tonelada tras cubrir el anticipo otorgado”, indicó la nueva empresa cerealera, que ideó este mecanismo para ir cancelando los pasivos y al mismo tiempo asegurarse nueva oferta de soja para continuar con la molienda.
La categoría A3- Fideicomiso con Anticipo Financiero, en tanto, incluye a todos aquellos acreedores que integraron sus derechos a la conformación de un fideicomiso y que recibirán anticipos de hasta 25.000, dólares hasta un 50% de su crédito.
Además de celebrar estos primeros desembolsos a los acreedoreds, el Grupo Grassi comentó que “la planta de Ricardone se encuentra funcionando a pleno procesando cerca de 90.000 toneladas mensuales de girasol y sus subproductos, en tanto en la Planta de San Lorenzo, se están llevando a cabo las tareas de actualización y mantenimiento durante la parada anual programada, para lo cual ya se están implementando las inversiones que fueran comprometidas”.
“A su vez se encuentran en proceso de análisis y evaluación todas las unidades de negocio del grupo con el objetivo de avanzar en una pronta puesta en valor y reactivación de las mismas”, finalizó el comunicado.




