Las frutas de carozo quieren integrar el largo listado de productos exportados a China, y parecen estar más cerca de lograrlo. Así lo confirma la reunión que, días atrás, mantuvieron funcionarios del Senasa con enviados de la Administración General de Aduanas de ese país (GACC), quienes, del mismo modo que hicieron para habilitar frigoríficos argentinos, recorrieron plantaciones, laboratorios y centros de empaque y conocieron de cerca el trabajo aquí realizado.
Interesada particularmente por nuestras ciruelas, duraznos, damascos y nectarines, la delegación china visitó instalaciones de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Río Negro y Neuquén. En esas principales zonas productoras se ilusionan con una apertura del mercado asiático para sus productos, una vía de salida que podría ayudar a paliar la crisis interna de larga data que atraviesa la fruticultura.

La última palabra la tendrá el informe técnico que publicará el organismo sanitario chino durante las próximas semanas, pero, de acuerdo a lo informado por el Senasa, las auditorías tuvieron el desempeño esperado.
Durante la recorrida, que se llevó a cabo entre el 12 y el 16 de enero, los enviados evaluaron los sistemas de manejo sanitario y de inocuidad, los esquemas de control de plagas que son de interés cuarentenario para China, la trazabilidad de los productos, los procesos de acondicionamiento y la documentación de respaldo.
Tras su paso por huertas, grandes establecimientos productivos y centros de empaque ubicados en el centro del país y la Patagonia Norte, también recorrieron las instalaciones del laboratorio nacional de referencia del SENASA, donde se trabaja particularmente en el diagnóstico y determinación de plagas de los vegetales.

Aunque es sabido que el gigante asiático hace valer sus altos estándares para la importación de alimentos en general, y frutas frescas en particular, desde el organismo sanitario confían en que los planes de trabajo y protocolos fitosanitarios que contemplan sus “Programas de Exportación” son suficientes para cumplir con esos requisitos.
“China remarcó los aspectos positivos que se habían observado y las ventajas del sistema de producción de fruta fresca de carozo de Argentina y sugirió realizar algunos ajustes en las actividades a campo y en empaques”, explicaron desde el Senasa, que ahora, al igual que los productores y las provincias involucradas, también aguarda el informe de auditoría.
Insertarse en el mercado chino -hoy por hoy el más importante en términos de importación de fruta fresca-, es una posibilidad concreta que vislumbra el sector para diversificar sus riesgos y contar con una nueva vía de comercialización en medio de una fuerte crisis interna. La palabra definitiva, además -por supuesto- del informe definitivo, la tendrán luego los protocolos y procedimientos que, a futuro, definan la vía de acceso a ese mercado.





