La cuotificación de la importación de carne vacuna instrumentada por el gobierno chino a partir de este año afectó con mayor intensidad a Brasil, país que tendrá en 2026 una cuota de 1,10 millones de toneladas, una cifra que contrasta con las 1,70 millones de toneladas exportadas a China en 2025, que representa nada menos que el 48% del volumen total exportado.
La noticia causó sorpresa en el sector cárnico brasileño, ya que Brasil integra junto a China el bloque de los BRICS y es un socio comercial estratégico de China en Sudamérica. Sin embargo, la movida –una suerte de “guerra comercial” contra el Mercosur– ya había sido advertida por Bichos de Campo desde comienzos de 2025.
“El gobierno brasileño ha estado trabajando en coordinación con el sector privado y seguirá colaborando con el gobierno chino, tanto a nivel bilateral como en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), con el objetivo de mitigar el impacto de la medida y defender los legítimos intereses de los trabajadores y productores del sector”, señaló el gobierno de Brasil al conocer la noticia.
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) y la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) emitieron un comunicado conjunto para alertar que la aplicación de medidas de salvaguardia por parte de China “altera las condiciones de acceso a su mercado e impone una reorganización de los flujos de producción y exportación”.
La medida, que entró en vigor hoy 1 de enero, establece para Brasil una cuota creciente durante los tres primeros años, comenzando con 1,106 millones de toneladas el primer año, con un arancel del 12% para los volúmenes dentro de la cuota y un recargo del 55% para los volúmenes que la excedan, lo que resulta en un arancel total del 67% fuera de la cuota (un boqueo comercial de facto).
“En este escenario, es necesario realizar ajustes en toda la cadena, desde la producción hasta la exportación, para evitar impactos más amplios”, señaló el comunicado de Abiec y CNA.
“Cabe destacar que la industria ganadera desempeña un papel central en la economía brasileña, generando ingresos para miles de municipios y sustentando aproximadamente siete millones de empleos directos e indirectos”, recordó.
“Abiec y CNA continuarán monitoreando la implementación de las medidas, trabajando directamente con el Gobierno brasileño y las autoridades chinas para reducir el daño que este recargo causará a los ganaderos y exportadores brasileños y para preservar el flujo comercial históricamente practicado”, resumió.




