El Boletín Oficial se demoró en la medianoche. Suponemos que una de las razones es que el gobierno estaba interesado en publicar rápidamente el decreto 890/2025, que dispuso la renuncia como titular de ARCA de Juan Pazo, el hombre fuerte de la política productiva hasta aquí en al era de Javier Milei, y su reemplazo por un ex colaborador de Ricardo Echegaray que ya era el número dos del organismo, Andrés Vázquez.
Con este recambio bastante sorpresivo, inevitablemente también entra en duda la continuidad del secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, quien llegó a su puesto sin ningún otro sostén que su relación familiar con Pazo, de quien es concuñado político.
Aunque no hay explicación oficial veraz, la renuncia de Pazo se produce en momentos en que el equipo económico del cual formaba parte aceptó modificar la estrategia de bandas cambiarias y de acumulación de reservas, según las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Acéptase, a partir del 18 de diciembre de 2025, la renuncia presentada por el abogado Juan Alberto Pazo al cargo de Director Ejecutivo de la Agencia de Recaudación y Cotrol Aduanero (ARCA)”, dice la letra fina del decreto, que además designa al contador Andrés Edgardo Vázquez en su reemplazo. Se trata de un empelado de carrera de la vieja AFIP, donde llegó en otros tiempo a ser el segundo de Ricardo Echegaray y hasta comandó operativos resonados, como la mega inspección al grupo Clarín en 2010. Vázquez se había hecho fuerte nuevamente en la agencia de la mano de su sostén en el gobierno, el asesor presidencial Santiago Caputo, quien además maneja la SIDE.
En medio de este berenjenal que nos excede como medio agropecuario, un comunicado oficial explicó que Pazo cumplió un año al frente de ARCA (secundado siempre por Vázquez, o mejor dicho quizás, controlando siempre a Vázquez) y que su decisión de dejar el cargo obedece a sus deseos de volver a trabajar en la actividad privada, de donde proviene. El ahora ex funcionario es viejo amigo y socio del ministro Luis Caputo, tiene intereses en el rubro textil (su esposa es la dueña de la marca Rapsodia) y además lidera una firma llamada Invernea que se dedica a captar fondos para invertirlos en el sector privado, fundamentalmente en ganadería. Allí trabaja uno de los hijos del ministro de Economía.
“Pazo, quien volverá a desempeñarse en el sector privado en el cual desarrollo exitosamente toda su vida profesional, seguirá colaborando incondicionalmente con el ministro Caputo y aportando su mirada”, dice el comunicado difundido esta mañana por Presidencia.

Lo cierto es que con el alejamiento de Pazo se cierra una etapa histórica en la política productiva del gobierno libertario, porque este funcionario (pese a su pase a la ex AFIP hace ya un año) siempre fue la voz cantante en esa materia y el principal interlocutor de las entidades de la Mesa de Enlace y otras organizaciones de la cadena agroalimentaria cada vez que había que discutir un asunto puntual.
De hecho, a fines de 2023 Pazo debutó en el equipo de Caputo con un cargo inventado a su medida, el de secretario Coordinador de Producción, y desde allí supervisó al resto de secretarías “productivas”, en especial la de Industria y la de Agricultura. Luego lo reemplazó Pablo Lavigne, en esa función, pese a que Pazo siempre siguió ejerciendo la voz dominante.
Tanta era la influencia de Pazo en la agenda productiva, que desde el inicio de este gobierno el empresario dominó también la política agropecuaria, estableciendo una especie de cepo y control sobre el primer secretario de Agricultura que tuvo Milei, el ex decano Fernando Vilella.
Durante la primera mitad de 2024, Pazo ejerció una intervención directa en Agricultura a través primero del contador Martín Fernández (quien sigue siendo su hombre fuerte en el área), luego absorbió el control del personal y el presupuesto de la degradada Secretaría, luego hizo renunciar al segundo y tercero de Vilella (los productores Pedro Vigneau y Germán Di Bella), hasta que finalmente se cargó al propio secretario Vilella, sin clemencia, ya que debió presentar su renuncia en medio de un viaje de avión que lo traía de regreso desde China.
En ese momento, julio de 2024, el ahora renunciante titular de ARCA designó en reemplazo de Vilella a un familiar directo, en un caso de nepotismo impensado para otros tiempos que sin embargo ahora las entidades rurales no objetaron en ningún momento. El actual secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, no tenían ningún antecedente en la política agropecuaria más que el de ser productor en Lobería (aunque desde cómodas oficinas en Barrio Norte). Su hermano Domingo está casado con la hermana de la esposa de Pazo, y eso lo convierte simplemente en concuñado. Por eso y no por otra razón fue que llegó a tan alto cargo en el gobierno.
El alejamiento de Pazo, entonces, abre un interrogante ahora inevitable sobre la continuidad del concuñado de Agricultura. Iraeta ha sido hasta aquí una figura casi decorativa de la política pública, cuyo rol ha sido sobre todo el de pedir paciencia a los productores mientras disciplinaba la agenda agropecuaria con el ritmo fijado por Caputo desde Economía. En ese papel, por ejemplo, pocas veces se lo ha visto discutir activamente sobre el daño que las retenciones le provocan a los productores de a pie.
Cambian otras cosas con el alejamiento de Pazo, que fue responsable intelectual de las muy escasas líneas de acción emanadas de la gestión Milei en materia agropecuaria, como por ejemplo la trazabilidad individual de los bovinos, que empezará a regir desde enero de 2026 e implicará la obligación para todos los productores de poner un chip electrónico a todos los terneros que vayan naciendo desde el año que viene, con un costo total cercano a los 25 millones de dólares.
Aquí, Pazo e Iraeta fueron protagonistas de un papelón pocas veces visto: a principios de este año tuvieron que suspender una licitación internacional que habían convocado ellos mismos para comprar inicialmente 24,5 millones de caravanas electrónicas y 800 bastones lectores, por desinteligencias con la empresa que había ganado ese concurso de precios, la suiza Datamars, a quien Pazo ni siquiera -en plena mudanza a la ARCA- le contestaba los correos electrónicos.
Pazo ha sido clave en otras discusiones relevantes. Por ejemplo, ha actuado de freno y moderador ante la decidida avanzada de Federico Sturzenegger en contra de las regulaciones de Senasa para poder permitir la importación de vacunas contra la fiebre aftosa, en medio de denuncias de monopolio. En esta disputa y otras que sostienen Economía y el ministro de Desregulación, Pazo ha actuado como un tabique que ahora quizás no sea reemplazado por otra figura.
De hecho, no solo queda un manto de intriga sobre la continuidad de Iraeta sino de otros importantes funcionarios que respondían directamente a su tejido de poder, como los actuales presidentes de INTA y de Senasa, los dos ex Aapresid Nicolás Bronzovich y Pilu Giraudo.






POR FIN SE SUPO !!!! IRAETA Y PAZO CONCUÑADOS, LOS PASTRIARCAS DE LA CASTA DE LA CARAVANA ELECTRÒNICA , AMANTES DE MADURO, PALESTINA Y ESCLAVIZADORES DE GENTE CON ANIMALES PARA DEFENDER SU PROPIO CURRAZO DE LOS CHIPS RADIOACTIVOS !!!!! ES SIMPLE, PAZO PRIMERO SE CARGÒ A VILELLA Y AHORA LE TOCÒ SU HORA POR TREMENDO CONFLICTO DE INTERESES !!!! LAS CARAVANAS ELECTRÒNICAS SON Y SERAN OPTATIVAS HASTA LA ETERNIDAD !!! AL QUE LE CONVIENE QUE LA APLIQUE Y AL QUE NO QUE SIGA CON LA ACTUAL TRAZABILIDAD CONVENCIONAL (CARAVANAS HOMOLOGADAS SIN CHIP) !!!! AL QUE NO LE GUSTA LA LIBERTAD QUE SE VAYA A VENEZUELA, CUBA O AL FRENTE RUSO Y QUE SE PUDRA EN EL INFIERNO !!! BENDICIONES !!!! ¡¡¡¡ VIVA LA LIBERTAD CARAJO !!!! + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + ++ + + + + + + + + +