El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebró su reunión plenaria mensual con la participación de más de 40 cámaras y entidades, donde se definieron acuerdos y se trazaron estrategias junto a representantes del Gobierno nacional.
Uno de los ejes centrales fue la firma de un acuerdo de cooperación técnica con el Grupo de Países Productores del Sur (GPS), con el objetivo de mejorar el análisis de los mercados internacionales, especialmente frente a los conflictos geopolíticos que afectan a los sectores agroexportadores.
En paralelo, se desarrolló una reunión de trabajo con el Secretario de Negociaciones Económicas Internacionales, Embajador Fernando Brum, para tratar el acceso a mercados de carnes, frutas, lácteos, cereales y oleaginosas, entre otros productos. También se abordaron las negociaciones multilaterales sobre reglas sanitarias y fitosanitarias.
Al respecto, el presidente del CAA, Gustavo Idígoras, destacó que “la reunión de trabajo con el equipo económico de la Cancillería fue muy positiva, nos sentimos acompañados por esta Cancillería que entiende la necesidad imperiosa de una articulación público privada para defender los intereses exportadores de la agroindustria en un contexto muy agresivo con nuevas formas de proteccionismo internacional”.
Otro de los puntos relevantes fue la presencia de la presidenta del Senasa, María Beatriz Giraudo, con quien se analizó la necesidad de fortalecer el organismo como herramienta fundamental para certificar exportaciones.
El CAA propuso reactivar las mesas técnicas para avanzar en la facilitación regulatoria y en las negociaciones sanitarias. Para Idígoras, la visita de Giraudo es una señal de respaldo: “La presencia de Giraudo demuestra el interés en una agenda común que busca un SENASA fortalecido, autónomo y con plena capacidad técnica”.
También, el Consejo analizó la situación del proyecto de Ley de Inversiones, que todavía no fue tratado en la Cámara de Diputados, y expresó la necesidad de avanzar cuanto antes en este sentido.
En concreto, reclamaron por el RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones), una versión reducida del RIGI, pero para inversiones más modestas, siguiendo el objetivo de incentivar el desarrollo económico, la competitividad, las exportaciones, creación de empleo y las medianas inversiones nacionales y extranjeras en todo el territorio de la Argentina.
Idígoras planteó la preocupación del sector respecto a este tema, ya que consideran que la norma podría impulsar una fuerte recuperación de la inversión a nivel federal.
“El CAA continuará trabajando para que la iniciativa avance, junto con otros proyectos de ley como los de biocombustibles y riesgo agropecuario”, finalizó un comunicado emitido por la entidad.