Sin dudas la campaña 2024/2025 será recordada por el sector agrícola como la del girasol. Al menos hasta ahora.
Con un panorama climático y sanitario adverso para sus competidores en área a sembrarse durante el verano, el girasol ocupó lugares más allá de las zonas habituales, y se metió en la agenda incluso en plena zona núcleo.
Habitualmente este cultivo quedaba relegado a otras regiones agrícolas por fuera de este privilegiado rincón, donde predominan las siembras de soja o maíz. El núcleo productivo de este cultivo suele estar ubicado en el oeste y sur de Buenos Aires y este de La Pampa.
Para muchos productores, el cultivo representó una vía de escape ante la chicharrita y los estragos que dejó en maíz la pasada campaña, mientras que para otros, fue una alternativa de diversificación para liberar más temprano el lote y poder ir a un cultivo de servicios, pensando en el cultivo de renta de la próxima campaña.
Con ese panorama, y con la cosecha en estado avanzado, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires brindó los primeros resultados de la campaña aun en curso, y los datos son por demás de alentadores.
Según se indicó, la producción de este cultivo mejoró casi un 5% respecto de lo que se estimaba hace algunas semanas. “Con un rinde promedio nacional que se sostiene en 23,8 qq/Ha, la proyección de producción de girasol se eleva a 4,5 MTn (+ 200 mTn), impulsada por buenos resultados en las regiones aún en cosecha”. Esta recolección de datos se realizó por los expertos con un avance nacional que ya alcanzó el 75,6 % del área apta.
“En el sur de Córdoba, Núcleo Sur y San Luis, los rendimientos superan los promedios históricos de los últimos 10 y 5 años, mientras que en el sur del área agrícola (Buenos Aires y La Pampa), donde resta por recolectar el 30,6 % del área en pie, los rindes obtenidos hasta el momento se ubican entre 5 y 17 % por encima de la media de las últimas 5 y 10 campañas”, explicaron los expertos de la entidad porteña en su habitual informe que detalla el panorama agrícola de forma semanal.
A su vez, estos especialistas destacaron particularmente la región norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires, que con un 95 % del área cosechada, consolida el rinde más alto de la serie PAS”.
También la oleaginosa tuvo buenas noticias respecto al clima, que afectó a otros vecinos como el maíz: “Finalmente, el temporal de semanas atrás no generó mayores inconvenientes en la recolección, ya que, a pesar de la humedad en los lotes, se priorizó el avance de las máquinas ante la buena condición del cultivo”.
Respecto de la soja, desde la Bolsa de Cereales explicaron que las lluvias recientes en la zona núcleo retrasaron las labores de cosecha. Este escenario dificultó el ingreso de las maquinarias y ha retrasado el inicio de los trabajos en soja de primera.
“No obstante, colaboradores del centro de Santa Fe han iniciado la recolección de los primeros lotes, registrando rendimientos superiores a los previstos. Se espera, tras las bajas temperaturas y merma en las lluvias, que la recolección cobre fluidez en los próximos días”, detallaron los analistas.