Movida histórica de los frigoríficos del consumo para disciplinar a los matarifes del conurbano

Foto: Todoagro.com

Por Matías Longoni (@matiaslongoni).-

Una de las claves del plan del gobierno para sanear el mercado de la carne vacuna, quizás el más importante de todos los componentes, es que cada operador tenga una sola matrícula para operar, como un único carnet habilitante. Esto permitirá identificas claramente a todos y cada uno de los operadoras y terminar con el festival de matrículas prestadas, muy común especialmente entre los frigoríficos y matarifes que atienden el consumo de bifes en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Durante muchos años, debido sobre todo a la alta capacidad ociosa del sector de faena, los frigoríficos cedieron buena parte de la manija del negocio a los matarifes, que usaban las instalaciones y mano de obra para faenar sus propios animales y muchas veces prestaban también su matrícula. Para el pago de esos servicios se transaba con el llamado “recupero”, como se conoce al conjunto de subproductos de la faena (cuero, vísceras y sebo).  Proliferaron entonces las matrículas que no correspondían al dueño de la hacienda. Incluso, había usuario de faena que usaban varias matrículas, por si acaso, para faenar en uno u otro lado.

En las última horas se produjo un movimiento de la industria frigorífica “consumera” que podría ser histórico si logra dar resultado, pues supone un intento concreto de las plantas de faena por recuperar poder de decisión en un negocio que últimamente las tenía como meras prestadoras de servicios, y de matrículas.

El plan además apunta a fortalecer el programa de acciones lanzado por la AFIP y la SUCCA (Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario), que cuenta con el aval de toda la Mesa de las Carnes, porque apunta a reducir el número de matrículas prestadas, alquiladas o mellizas que pululan en el mercado. Un operador, una matrícula, es la consigna.

La iniciativa se cocinó entre las 27 empresas que integran CADIF (Cámara de la Industria Frigorífica) más otras 7 empresas no asociadas pero que también tienen su peso en el Conurbano.  Y fue anticipada mediante un comunicado a los principales matarifes o usuarios de faena sin planta, que están que trinan porque no les han dado tiempo a reaccionar: el plan se aplicará desde este lunes 12 en ese conjunto nada desdeñable de treinta y pico de frigoríficos.

¿Qué fue lo que decidieron en CADIF?

“Todos los usuarios operarán con su propia matricula, tanto en Liniers cuanto en compras directas. Caso contrario, no podrán faenar”, dice la circular interna a la que accedió Bichos de Campo.

Es decir, los frigoríficos de la principal metrópoli argentina cierran filas -y hacen un pacto entre ellos- detrás de una de las principales medidas impulsadas por el Gobierno para sanear el mercado de operadores dudosos. Si los matarifes faenan con una matricula propia, entonces no tendrán más remedio que pagar los anticipos por cabeza que les reclama la SUCCA para habilitar en tiempo real cada faena.

No es lo único que decidieron los “consumeros”. Hay un segundo punto de acuerdo que dispone la jubilación del viejo “recupero” pagado a los usuarios. A partir del lunes, los acuerdos comerciales entre frigoríficos y matarifes se definirán tomando en cuenta dos componentes:

Cerca de las Mesa de las Carnes celebraron esta decisión de CADIF que cierra filas con el plan del gobierno para sanear el mercado, en especial en la frontera más sensible, el conurbano bonaerense. “Este grupo de plantas entendió que el mercado se va ordenando de a poco y quiere colaborar , pues se compromete a no prestar las matrículas. Los frigoríficos pretenden recuperar la llave del negocio y no cedérsela a los matarifes”, explicaron fuentes oficiales.